Un insólito episodio ocurrido en Santa Lucía terminó con un hombre de 45 años tras las rejas, luego de que fuera sorprendido intentando desarmar una motocicleta que había sido robada minutos antes. El sospechoso fue detectado por las cámaras del CISEM mientras trasladaba el vehículo por la vía pública y, poco después, la Policía lo encontró golpeando el rodado con un hierro para quitarle sus partes.
El procedimiento fue llevado adelante por efectivos de Comando Central durante recorridas preventivas. Mientras patrullaban por calle Corrientes y Ruta 40, los uniformados fueron alertados sobre el robo de una motocicleta y comenzaron la búsqueda del sospechoso. Las cámaras de seguridad del 911 ubicadas en la intersección de Pueyrredón y La Madrid habían captado a un hombre vestido con campera azul y gorra roja y blanca que llevaba una motocicleta negra a la par, desplazándose hacia el este por calle Pueyrredón, entre Espejo y Pringles.
Con esa descripción, los policías intensificaron el rastrillaje hasta que, al llegar a calle Necochea y doblar por Tomás Edison, encontraron al sujeto frente a un taller de electricidad para motos. Allí, según informaron fuentes policiales, intentaba romper la pechera y los plásticos delanteros del vehículo utilizando un fierro de unos 40 centímetros, presuntamente para comenzar a desarmarlo.
Al advertir la presencia del móvil policial, el hombre arrojó la herramienta al suelo e intentó escapar corriendo. Sin embargo, fue alcanzado y reducido a pocos metros del lugar. Durante la requisa, los efectivos secuestraron una llave tipo "ganzúa" con punta en uno de sus extremos. Además, cuando le solicitaron la documentación de la motocicleta, el detenido se mostró visiblemente nervioso y no pudo justificar la procedencia del rodado.
Instantes después, desde la misma Policía confirmaron que acababa de ingresar la denuncia por el robo de una Mondial 110 cc negra, sustraída en calle Córdoba Este, entre Aristóbulo del Valle y República Argentina. La motocicleta coincidía plenamente con la recuperada y pertenecía a una mujer de 58 años.