Un particular episodio se registró en Santa Lucía, donde un procedimiento policial terminó derivando en una causa por robo con un inesperado vínculo familiar entre la víctima y el presunto autor. Todo comenzó cuando efectivos de Comando Sur interceptaron una motocicleta Honda CG Titán 150cc de color negro y la trasladaron a la Subcomisaría Ansilta para realizar las verificaciones correspondientes.
En ese momento, el rodado no registraba pedido de secuestro ni existía una denuncia que indicara que había sido sustraído, por lo que quedó bajo resguardo policial mientras se analizaban sus antecedentes. Sin embargo, la situación dio un giro horas más tarde, cuando un hombre de 66 años se presentó en la Comisaría 29ª para denunciar la desaparición de su moto.
Según manifestó el denunciante, el vehículo había sido sustraído el día anterior por su propio nieto. Tras cotejar la información aportada, los investigadores confirmaron que la motocicleta denunciada era la misma que ya se encontraba secuestrada. A partir de esa constatación, la causa fue caratulada como "Robo" y quedó en manos de la UFI Delitos contra la Propiedad, que continuará con las actuaciones para esclarecer el hecho.