El misterio en torno al macabro hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre en el cauce del Río San Juan sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. Tras el fuerte hermetismo inicial, fuentes judiciales confirmaron que una persona se presentó ante las autoridades afirmando conocer a la víctima. Sin embargo, desde la Justicia mantienen la cautela y no confirmarán ninguna identidad hasta que estén los resultados del perfil genético.
El caso, que mantiene en vilo a Ullum, dio un giro cuando un testigo se acercó a los investigadores y aportó un nombre específico. Pese a este testimonio clave, para el Ministerio Público Fiscal el hombre sigue figurando legalmente como un NN.
Según los primeros datos recabados en la zona, las sospechas apuntan a que el fallecido -un hombre de más de 50 años- sería un changarín que solía realizar trabajos informales en Ullum.
Un detalle que llamó poderosamente la atención de los peritos fue la vestimenta y los objetos encontrados: el hombre llevaba puestos tres pantalones y, al revisar los bolsillos de uno de ellos, los investigadores hallaron comida, precisamente morcilla. No portaba ningún tipo de documento de identidad, dinero ni elementos de valor, lo que refuerza la hipótesis de que se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad.
El hallazgo se produjo de manera totalmente fortuita durante el mediodía de este sábado 13 de junio, cerca de las 12:00 horas. Una familia había llegado hasta el ingreso al río, a unos 3 kilómetros al este de la calle Las Moras, con la intención de pasar el día y comer un asado. Sin embargo, la jornada dio un vuelco drástico cuando notaron una inusual y gran concentración de aves en un sector cercano.
Al arrojar unas piedras para dispersar a los pájaros, los testigos se toparon con una escena escalofriante: el cadáver de un hombre tendido sobre el costado norte del cauce del río. De inmediato, dieron aviso a la Comisaría 15ta, desatando un amplio operativo policial y judicial.
Para asegurar la escena y evitar que la corriente alterara el sitio, la Policía actuó con celeridad y coordinó con la Dirección de Hidráulica el corte temporal del flujo de agua. El despliegue en el lugar estuvo encabezado por el fiscal Nicolás Schiattino y la ayudante fiscal Roxana Fernández, junto a la Brigada de Delitos Especiales y la División Policía Científica.
La médica legista, Belén Opaso, examinó el cuerpo en el lugar de los hechos y adelantó que, a primera vista, el cuerpo no presentaba signos de criminalidad, raspones o fracturas que sugirieran el ataque de un tercero. Debido a esto, y sumado a la gran cantidad de ropa que llevaba puesta, la hipótesis preliminar más fuerte apunta a un deceso por hipotermia.
El cadáver ya fue trasladado a la Morgue Judicial, donde la autopsia de rigor será la clave definitiva para confirmar científicamente las causas de la muerte y aportar las muestras genéticas que permitan, finalmente, ponerle un nombre al changarín de Ullum.