Personal de la Comisaría 9° desplegó un megaoperativo simultáneo en diferentes barrios del departamento Caucete, logrando desarticular una red vinculada al robo de vehículos y herramientas. El procedimiento, que incluyó 14 allanamientos, culminó con el secuestro de 10 motocicletas adulteradas, un taller mecánico ilegal y la aprehensión de seis hombres.
Las medidas judiciales fueron ordenadas por el Juzgado de Paz de Caucete, bajo la dirección de la Dra. Luciana Salva, en el marco de una investigación que inicialmente apuntaba a desbaratar las peligrosas carreras clandestinas que se realizan sobre la Ruta 270. Los uniformados irrumpieron de forma sorpresiva en domicilios del barrio Nikizanga, el Conjunto 4 y en las inmediaciones de calle La Plata, entre Colón y Avenida de los Ríos.
Durante las minuciosas requisas, los efectivos policiales detectaron un total de 10 motos, además de cuadros y motores sueltos, que presentaban la numeración limada o adulterada. Ante esta situación, se convocó de urgencia a los peritos de la Planta Verificadora de la Policía de San Juan para determinar el origen real de cada rodado. Asimismo, se incautaron tres bicicletas rodado 29 de alta gama, de las cuales se intenta establecer quiénes son sus verdaderos dueños.
El dato más llamativo de las intervenciones se dio en una de las viviendas, donde funcionaba un taller mecánico clandestino. En ese lugar, la policía secuestró un esmeril —herramienta clave utilizada para borrar los números de chasis y motor— y un grupo electrógeno del cual el morador no pudo acreditar la propiedad. Al revisar el fondo de la casa, escondidos entre las malezas y tapados con lonas, los pesquisas hallaron más rodados ocultos que ahora son objeto de investigación. El responsable del lugar fue citado formalmente para que intente justificar la procedencia de todo lo incautado.
Por otra parte, el megaoperativo también permitió esclarecer un importante robo reciente. En varios de los inmuebles registrados, los policías encontraron cajas de herramientas profesionales que habían sido vendidas a los vecinos de la zona por sumas irrisorias, menores a los $20.000. Los elementos fueron reconocidos de inmediato por el propietario de la ferretería “MYA” (ubicada en Avenida de los Ríos y Ruta 270), quien había sido víctima de la delincuencia días atrás. Por orden de la UFI Delitos contra la Propiedad, las herramientas ya fueron restituidas al comerciante.
Finalmente, fuentes policiales confirmaron que los seis hombres aprehendidos durante la jornada quedaron alojados en los calabozos de la seccional, a disposición exclusiva del Juzgado de Paz de Caucete mientras avanza la causa.