Giro en el crimen de José Yañez en Médano de Oro: liberaron al último sospechoso y ya no queda nadie tras las rejas

El Juez de Impugnación consideró "arbitraria" la prisión preventiva de Jorge Buenanueva. La Fiscalía se queda sin detenidos por el brutal asesinato a mazazos del jubilado José Yáñez.

Miércoles, 24 de junio de 2026 a las 12:14
Jorge Buenanueva, el tercer sospechoso liberado.

La investigación por el feroz homicidio de José Yáñez, el jubilado ultimado a mazazos en su vivienda de Médano de Oro, sumó un revés judicial absoluto para la Fiscalía. En una reciente resolución, el juez de Impugnación, Benedicto Correa, ordenó la inmediata liberación de Jorge Buenanueva, el último de los tres implicados que permanecía tras las rejas.

Con este fallo, la UFI Delitos Especiales se ha quedado sin ningún sospechoso detenido en el marco de la causa, generando un escenario de total incertidumbre sobre quién fue el homicida.

El magistrado Benedicto Correa hizo lugar al recurso interpuesto por el defensor particular, Omar Quiroga, revocando la medida que previamente había dictado la jueza de Garantías, Carolina Parra. En sus duros fundamentos, Correa expresó que la resolución de la jueza Parra fue "arbitraria" y que nunca debió haber ocurrido.

El argumento central del juez de Impugnación radica en la escala penal del delito que actualmente se le atribuye a Buenanueva, el cual es encubrimiento agravado. Según el magistrado, el acusado ya cumplió el mínimo de la pena (en caso de una eventual condena) mientras estuvo bajo el régimen de prisión domiciliaria, dado que pasó un mes cumpliendo esa medida de coerción morigerada, tiempo suficiente para agotar dicho plazo legal y volver inviable su traslado al Servicio Penitenciario Provincial.

Las pruebas que cercarían al "amigo": cámaras, ADN y una pisada macabra

A pesar de recuperar la libertad, la situación procesal de Jorge Buenanueva sigue siendo sumamente compleja. Quien fuera amigo de la víctima se colocó en la mira judicial tras una mentira flagrante, ya que inicialmente declaró que no había visto a Yáñez en los días previos al crimen, pero las cámaras de seguridad del Banco San Juan de Pocito lo filmaron acompañando al jubilado a realizar trámites horas antes del asesinato.

Además, el fiscal Francisco Nicolía cuenta con elementos materiales recopilados por Criminalística. Por un lado, se encuentran los estudios de ADN, donde un perfil genético analizado en la escena podría vincular de forma directa a Buenanueva con el lugar del hecho o con la víctima.

Por el otro, se sumaron las huellas de calzado tras secuestrarse zapatillas pertenecientes al sospechoso cuyas características morfológicas coinciden con pisadas detectadas dentro de la casa. El detalle más escabroso de la investigación penal es que una de esas huellas fue hallada sobre el propio cuerpo de Yáñez, mientras que la otra se detectó en otro sector de la vivienda.

A la izquierda el defensor Omar Quiroga. A la derecha, el fiscal del caso Francisco Nicolía

El antecedente: los primos liberados por la ciencia

La liberación de Buenanueva se suma a la soltura previa de los otros dos imputados que tuvo la causa, el pastor evangélico René Víctor Alomo y su primo, el trabajador rural Lucas Alberto Pereyra.

En el caso de Alomo y Pereyra, los exámenes biológicos y los cotejos de ADN en muestras clave, como los rastros de sangre hallados en un picaporte, dieron resultado negativo. Al no existir compatibilidad científica que los ubicara en la escena, recuperaron la libertad de inmediato, aunque siguen formalmente vinculados al legajo mientras concluye la investigación penal preparatoria.

Tras caerse las prisiones preventivas, los tres imputados enfrentarán el proceso en libertad. Deberán someterse al proceso sin entorpecer la investigación, tienen prohibido salir de la provincia sin autorización, deben presentarse mensualmente en la Comisaría 7ma y no pueden mantener contacto entre sí ni con los testigos clave del caso.