La rápida intervención de un vecino frustró un intento de robo en una vivienda de Rivadavia y derivó en una condena para el autor del hecho, quien además deberá cumplir una pena única de casi cinco años de prisión debido a antecedentes penales previos.
Según informó el Ministerio Público Fiscal, Dante Manuel Peralta fue condenado por el delito de robo simple en grado de tentativa, luego de que se comprobara que ingresó de manera ilegal a una casa ubicada en el barrio Piuquén, aprovechando que su propietaria no se encontraba en el lugar.
El episodio ocurrió el 7 de febrero de 2026, alrededor de las 19. Mientras la dueña de casa estaba ausente, el acusado dañó una cerradura para acceder al inmueble y comenzó a revisar distintos ambientes en busca de objetos de valor.
Durante su recorrido por la vivienda tomó un televisor perteneciente a la propietaria, lo envolvió en sábanas y lo dejó listo para retirarlo. Sin embargo, no pudo concretar el robo.
Un vecino observó movimientos sospechosos dentro de la casa y decidió intervenir. Tras advertir la situación, alertó al sistema de emergencias 911 y brindó una descripción física y detalles de la vestimenta del sospechoso.
Con esos datos, efectivos policiales iniciaron un operativo de búsqueda por la zona. Minutos más tarde, otro ciudadano aportó información al señalar que había visto a una persona con características similares corriendo por las inmediaciones.
Finalmente, cerca de las 20:20, el sospechoso fue localizado y detenido en las cercanías de las calles Martín de Alzaga y Comandante Cabot.
Más allá del intento de robo, el caso generó un debate judicial respecto del procedimiento que debía aplicarse. Inicialmente se discutió si la investigación correspondía al Fuero Especial de Flagrancia o al trámite ordinario.
La cuestión llegó hasta instancias superiores y tanto el Fiscal General de la Corte como la Corte de Justicia de San Juan coincidieron en que se trataba de un supuesto de cuasi flagrancia. Para los magistrados, existió una continuidad ininterrumpida entre la comisión del hecho, el aviso del vecino, la intervención policial, los aportes de otros ciudadanos y la posterior captura del sospechoso.
La resolución marcó un criterio importante, al establecer que la actuación del sistema de flagrancia no depende exclusivamente de que la detención ocurra en el mismo instante del delito, sino que también puede aplicarse cuando existe una secuencia inmediata de acontecimientos que vincula al detenido con el hecho investigado.
Como resultado del proceso, Peralta recibió una condena de cuatro meses de prisión efectiva por el intento de robo. No obstante, debido a antecedentes condenatorios previos, la Justicia dispuso la unificación de penas y fijó una condena única de cuatro años y diez meses de prisión de cumplimiento efectivo.