A un mes y medio del comienzo del juicio contra el joven que atropelló y mató a Lucía Rubiño, finalmente se conoció la sentencia para el culpable y la decisión despertó la bronca e indignación de los familiares y amigos de la víctima. Es que el juez Jorge Toro dictó 2 años de prisión condicional y, como consecuencia, N.M continuará en libertad.
Contra todo pronóstico, este miércoles concluyó el debate que se desarrollaba en Flagrancia y el fallo causó malestar entre las personas que se apostaban en los alrededores de la sede judicial. Es que, en medio de la incertidumbre en la que todos se encontraban, fuentes judiciales señalaban que podía definirse el jueves o el viernes.
Sin embargo, el magistrado de la Justicia de Menores cerró el proceso con el cambio de carátula y, del homicidio con dolo eventual que había resuelto el procesamiento de la jueza María Julia Camus, revirtió la carátula a homicidio culposo. Con esa figura penal, sentenció con una pena condicional al enjuiciado y cuatro años de inhabilitación para conducir.
Por esa razón, el entorno de la adolescente de 16 años que protagonizó la tragedia el 15 de octubre de 2023 se mostró con bronca e impotencia por lo resuelto. Para los familiares y amigos, el dictamen justo era una condena efectiva. Es por eso que, minutos después de conocer la noticia, la que habría sido dada por la fiscal Liliana Marinero, se quedaron en las afueras a esperar al sentenciado.
En ese marco, se montó un operativo de seguridad de la Policía del lugar para custodiar la salida de N.M y evitar disturbios en los ingresos del edificio de Flagrancia, tanto por calle Maipú como por Haití.
Más temprano, desde las 15.30, un grupo importante de personas encarnó una movilización con banderas, carteles y pasacalles, además de los distintivos globos blancos, para pedir justicia por Lucía. En esos momentos, nadie sabía nada y se desconocía su habría una resolución este miércoles o no, lo que terminó sucediendo.
Tanto el padre, Jorge Rubiño, como la madre, Belén Montilla, rompieron en llanto y se quejaron por la decisión. Sin fuerzas para hablar, Jorge, que durante este último proceso fue la cara visible de la lucha, prefirió guardar silencio. "Hoy estoy muy mal", le dijo a Tiempo de San Juan tras saber que el responsable de la muerte de su hija continuará con su vida habitual.