Un momento de descanso y un café al paso terminaron convirtiéndose en un verdadero dolor de cabeza para un turista que visitaba la Capital. Bajo el engaño del "lavado de cortesía", dos delincuentes aprovecharon la buena fe de la víctima para desvalijarle el vehículo. Sin embargo, la rápida respuesta policial y la contundencia del sistema de Flagrancia permitieron que, en cuestión de días, ambos terminaran tras las rejas del penal de Chimbas.
El hecho ocurrió el pasado domingo 7 de junio, alrededor de las 13:30 horas. El damnificado, identificado como el Sr. Meller, detuvo la marcha de su vehículo en la estación de servicio AXION, ubicada sobre la calle paralela a la Lateral de Avenida Circunvalación, con la intención de bajarse a tomar un café.
Fue en ese instante cuando dos sujetos se le acercaron amablemente y le ofrecieron lavar el auto. Meller accedió al ofrecimiento y, confiado, ingresó al establecimiento dejando el rodado sin trabas de seguridad. En el asiento trasero del vehículo, el turista transportaba un rifle de aire comprimido.
La avivada duró poco. Al salir de la cafetería, el panorama cambió drásticamente: los supuestos lavadores habían desaparecido por completo y, al revisar el habitáculo, Meller constató con amargura el faltante de su rifle.
Tras la alerta inmediata al 911, personal de la Comunal se hizo presente en el lugar. Con las descripciones aportadas por el damnificado, los efectivos iniciaron una recorrida de urgencia por la zona. Los uniformados divisaron a uno de los sospechosos, identificado como Héctor Nicolás Colpaz Sáez, sobre el puente de calle Rawson y Circunvalación. Al continuar con el rastrillaje, a unos 600 metros del primer punto, la Policía acorraló a Leandro Gabriel Jarry Manrique en el interior del Barrio Dorrego. En su poder tenía el rifle de aire comprimido sustraído minutos antes.
Finalmente, la causa llegó a su resolución mediante un juicio abreviado liderado por el fiscal del caso, Francisco Micheltorena, junto a la ayudante fiscal, Liliam Mari.
El tribunal resolvió con dureza debido a los antecedentes de los imputados. A los dos le dieron una pena de 1 mes de prisión efectiva -fue reducida por el juez, ya que las partes habían arreglado 2 meses-.