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El misterio nunca resuelto del caso Talía Recabarren: ¿hubo cómplices que quedaron impunes?

La decisión de la Corte Suprema de revisar la condena contra Ángel Morales reabrió una vieja herida en la familia de la víctima, la que todavía reclama por Justicia. Mientras tanto, en las redes sociales, se registraron mensajes que sostienen una teoría nunca esclarecida y que asegura que el femicida no actuó solo.

Martes, 14 de julio de 2026 a las 19:18

A una década del femicidio de Talía Recabarren, el caso que conmocionó a San Juan volvió a quedar bajo la lupa con la reciente decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que ordenó la revisión del fallo que agravó la condena contra Ángel Morales. Ya que no sólo abrió la posibilidad de una eventual reducción de la pena, sino que también reactivó un viejo reclamo de la familia de la joven: la presunta participación de otras personas que, según sostienen, nunca fueron investigadas.

La novedad judicial provocó una fuerte repercusión en redes sociales, donde se registraron publicaciones de vecinos y personas que aseguran conocer detalles del caso. En varios de esos mensajes se insiste en una teoría que la madre de la víctima, Anabela Recabarren, sostiene desde hace diez años: que Morales no habría actuado solo y que existieron cómplices que lo ayudaron a trasladar y ocultar el cuerpo de la adolescente de 17 años en un descampado de Zonda.

Ese planteo nunca prosperó en la investigación. La causa terminó con Ángel Morales como único condenado por el homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. Sin embargo, el reciente pronunciamiento del máximo tribunal nacional volvió a instalar interrogantes que para la familia nunca dejaron de existir.

"Yo no puedo conformarme. Me dicen que Morales está preso y que con eso alcanza. Pero a mí no me alcanza. Él sale en unos años, mientras mi hija está muerta y todavía hay muchas cosas que nadie explicó", expresó días atrás Anabela Recabarren, quien volvió a reclamar que se investigue a las personas que fueron mencionadas durante la causa y que, según afirma, jamás fueron llevadas ante la Justicia.

La madre sostiene que durante estos diez años golpeó reiteradamente las puertas de Tribunales para conocer qué ocurrió con esas líneas de investigación. "He ido seis o siete veces a preguntar qué pasó con las otras personas que fueron nombradas. Siempre vuelvo con las manos vacías", lamentó en una reciente entrevista con Tiempo de San Juan, luego de conocer que la Corte de Justicia local analizará la condena de 16 años de prisión efectiva.

Las sospechas sobre posibles partícipes no son nuevas. Desde los primeros años posteriores al crimen, la familia denunció públicamente que existían testimonios y circunstancias que, a su entender, justificaban profundizar la investigación. Incluso, en el expediente llegó a analizarse la posible vinculación de quien era la nueva pareja de Morales, aunque finalmente fue desvinculada tras declarar como testigo.

Con el paso del tiempo, el reclamo se mantuvo intacto. Anabela sostiene que las características del hecho, la forma en que apareció el cuerpo y distintos elementos que, según afirma, nunca fueron debidamente analizados alimentan sus sospechas de que hubo más personas involucradas. Para la mujer, la investigación quedó inconclusa y la verdad nunca terminó de salir a la luz.

La decisión de la Corte Suprema de ordenar una nueva revisión de la condena incrementó la preocupación de la familia. La defensa del femicida había cuestionado el procedimiento mediante el cual la Corte de Justicia elevó la pena de 10 a 16 años de prisión, argumentando que se vulneró el derecho al doble conforme. Si el nuevo tribunal hiciera lugar a esos planteos, especialistas consultados por este medio señalaron que la condena no desaparecería, aunque sí podría reducirse.

Ese escenario generó una ola de mensajes en redes sociales. Entre las publicaciones aparecen personas que aseguran que Morales recibió ayuda para mover el cuerpo de Talía después del asesinato y cuestionan que esas versiones nunca hayan sido investigadas en profundidad. Si bien esas afirmaciones no forman parte de una decisión judicial ni fueron corroboradas en una sentencia, volvieron a instalar el debate público sobre la existencia de posibles cómplices.

Mientras la causa vuelve a transitar instancias judiciales, Anabela Recabarren insiste en que su mayor preocupación no pasa únicamente por la pena que pueda recibir el femicida. Su reclamo apunta a conocer toda la verdad. "¿Quién es más asesino? ¿El que mata o los que estaban ahí mirando y festejando lo que le hacían a una chica que no le había hecho daño a nadie?", se preguntó en el mano a mano con este diario.