Durante la primera audiencia de formalización contra los policías investigados por la justicia, luego de que ejecutaran una polémica detención de una menor en el skate park de Capital, la Fiscalía imputó a 5 uniformados y desistió de cargar contra otros 2 que habían quedado en la mira.
Polémica detención en el skate park: la Fiscalía apuntó contra 5 policías y 2 zafaron de ser imputados
En consecuencia, los efectivos que fueron acusados fueron Roxana Limolle (33), Miguel Daniel Argüello (36), Cristian Ruiz ( 31) y Ana Berenguer (24), mientras que Franco Giménez (28) y Érica Fuentes (25) quedaron fuera de la acusación del Ministerio Público que consideró que su accionar no constituyó en un delito.
Tanto Berenguer, que cumple funciones en la Comisaría 5ta y se hallaba presente en la plaza Martín Fierro, como Argüello, que pertenece al Comando Radioeléctrico, eran los responsables del operativo y por ello fueron imputados por el artículo 144 bis y el 255, tras ser considerados responsables del procedimiento.
Limolle -de la seccional 5ta- y Salinas -del Comando- fueron imputados por el 144 bis, inciso primero.
Por su parte, Ruíz, que fue el único que no estuvo en el procedimiento y que cumple tareas en la dependencia policial, fue imputado por el artículo 155, referente al ocultamiento de objetos de prueba.
El fiscal Adrián Riveros no pidió la prisión preventiva para los cinco imputados, aunque solicitó que la investigación penal preparatoria fuera de 7 meses.
Una de las defensas solicitó la nulidad del proceso porque no participaron de la Cámara Gesell. Sin embargo, la jueza de Garantías Celia Maldonado denegó el pedido, puesto que al momento de realizarse la prueba, es decir la declaración de la menor de 14 años que fue detenida, se hizo cuando los efectivos aún no estaban identificados.
El accionar de los policías bajo la lupa
La menor contó que durante el proceso, Limolle le realizó una zancadilla y la tiró al suelo, mientras que Salinas -un efectivo masculino- se le tiró encima y le puso su rodilla en la espalda, impidiéndole levantarse. Luego la esposaron y se la llevaron al patrullero.
Después, en la dependencia policial, la menor dijo que Limolle y Fuentes la llevaron a un baño ubicado frente a los calabozos dónde había otros detenidos y allí la obligaron a desvestirse. Según la presunta víctima, en ese baño había un espejo que reflejó lo que pasaba y permitió que los presos la vieran sin ropa.
Asimismo, la adolescente dijo que le hicieron firmar un acta en la que declaraba que no tenía ninguna lesión. Sin embargo, una médico legista constató todo lo contrario. La profesional indicó en su informe que presentaba lesiones leves, de al menos 5 días de recuperación. Sufrió heridas en sus manos, hematomas y edemas.
La chica ingresó a las 14 a la comisaría y se retiró con sus padres 5 horas después.