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jueves 2 de abril de 2026

Evasión de un delincuente

Exclusivo: el “desaparecido” es un convicto sanjuanino traído de Río Negro y que se fugó en Pocito

Es Miguel Ángel Morales. La Policía sacó un comunicado que lo daba como perdido, pero es un preso sanjuanino condenado en esa provincia, que fue trasladado por penitenciarios rionegrinos para que visitara a su familia y se escapó.
Por Redacción Tiempo de San Juan

El “desaparecido” no un simple extraviado, el tal Miguel Ángel Morales que busca la Policía local es un delincuente sanjuanino que cumplía condena en una cárcel de Río Negro y que días atrás fue traído a San Juan por penitenciarios de aquella provincia para que estrechara vínculos con su familia. Lo insólito es que el reo se alojó en la casa de sus padres en Pocito e increíblemente este martes se dio a la fuga en un descuido, pese a que tenía una tobillera electrónica.

La información fue confirmada por autoridades judiciales de San Juan. Aunque las fuentes no señalaron detalles de la causa por la estaba preso en el Sur, TIEMPO DE SAN JUAN corroboró que Miguel Morales cumplía una condena de 4 años y 8 meses por delito contra la propiedad en el penal de Viedma, en Río Negro. Tras conocerse la novedad de su fuga, el Juzgado de Ejecución Nº 8 de esa provincia, emitió un comunicado en el que lo declara prófugo y pide su inmediata captura.

Miguel Ángel Morales es un delincuente conocido en San Juan. Fuentes policiales y judiciales aseguraron que “El Ciruela”, así es su apodo, estuvo cumpliendo condena durante años en el penal de Chimbas por el delito de robo agravado y recuperó su libertad en 2016. Una vez que salió se marchó de la provincia y se radicó en Río Negro, donde volvió a caer preso por otras causas por robo, según la información que obtuvo TIEMPO DE SAN JUAN. Por eso fue que lo condenaron a 4 años y 8 meses de prisión y fue alojado en la unidad penitenciaria de Viedma.

Según versiones, desde hace meses el convicto comenzó a hacer gestiones ante las autoridades judiciales rionegrinas para que lo trajeran a San Juan para pueda estrechar vínculos con su familia. Un juez de ejecución de esa provincia autorizó su trasladado por cuestiones humanitarias y dispuso que una comisión de uniformados penitenciarios trajera a Morales hasta la casa de su familia en el barrio San Martín, en Pocito, consignaron las fuentes.

Todo se hizo tal cual era la orden y un grupo de guardiacárceles con Morales arribaron a San Juan el 25 de este mes y lo dejaron en ese domicilio del barrio San Martín, sobre la esquina de Juan Jufré y Lemos, Pocito. También dijeron que al reo le pusieron pulsera electrónica. En teoría, los penitenciarios debían vigilarlo en las afueras, aseguró una fuente del caso.

No está claro qué pasó con los uniformados, pero voceros señalaron que pasadas las 18 de este martes sucedió algo inesperado. La versión recogida por la Policía es que, de un momento a otro, apareció un motociclista y se paró frente a la casa de los Morales. Segundos después “El Ciruela” salió corriendo, se trepó a la moto y escapó a toda velocidad junto a su cómplice.

Minutos más tarde, los penitenciarios de Río Negro se presentaron en la Seccional 6ta y radicaron la denuncia por la fuga del convicto Miguel Ángel Morales, alías “El Ciruela”. En la Policía aseguraron que recién ahí tomaron conocimiento que sobre la presencia de este preso sanjuanino que había sido traído desde Río Negro a una casa de Pocito. Al rato supieron que este era un peligroso delincuente condenado por robo en esa provincia.

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