Por la causa que levantó polvareda en la Policía de San Juan puertas adentro, ya que provocó la remoción de las autoridades del Comando Radioeléctrico, tres de los cinco policías imputados por la polémica detención de una menor en el skatepark de Capital serán desvinculados de la investigación penal, mientras que se ampliará la acusación contra solo dos uniformados.
Polémica detención en el skatepark: 3 policías zafan y 2 quedan complicados
A pedido de la Fiscalía, Miguel Daniel Argüello (36) , Cristian Ruiz ( 31) y Ana Berenguer (24) serán sobreseídos por la jueza de Garantías Celia Maldonado, quien indicó que la solicitud del Ministerio Público debe ser presentada por escrito ante las autoridades. Según indicó el defensor de los dos últimos efectivos, Maximiliano Páez Delgado, el fiscal Francisco Micheltorena dio a conocer sus intenciones durante la última audiencia y la respuesta de la magistrado fue esa.
Tanto Berenguer, que cumple funciones en la Comisaría 5ta y se hallaba presente en la plaza Martín Fierro, como Argüello, que pertenece al Comando Radioeléctrico, eran los responsables del operativo y por ello fueron imputados por el artículo 144 bis y el 255, tras ser considerados responsables del procedimiento.
Por su parte, Ruíz, que fue el único que no estuvo en el procedimiento y que cumple tareas en la dependencia policial, fue imputado por el artículo 155, referente al ocultamiento de objetos de prueba.
"Este pedido de sobreseimiento puede ocurrir por dos motivos, porque el delito en sí no existió o bien porque no hubo nuevas pruebas que complicaran a los policías involucrados", comentó el abogado que aclaró que lo que falta para desligar por completo a sus patrocinados y al otro miembro de la Fuerza es un mero trámite. "Ya se presentó por escrito el pedido de sobreseimiento, falta que se le corra vista a todas las partes y es un hecho", sostuvo.
Si bien existe una parte querellante, que puede estar en desacuerdo (o no) con la desvinculación de los oficiales, su opinión no resulta vinculante para la jueza que tendrá la última palabra. Así lo confirmó Delgado, quien además indicó que la investigación administrativa que se inició cuando estalló el caso se cerraría una vez conocido el fallo.
Es que por quedar en la mira, los policías fueron sumariados y como medida preventiva suspendidos por 30 días de sus tareas, pero luego regresaron a la actividad. Con la resolución a su favor, la investigación interna de la Subsecretaría de Control de Gestión finalizaría, según remarcó el letrado.
En cuanto a los dos policías que restan, la agente Rosana Valeria Limolle y el sargento Luis Fernando Salinas, las fuentes advirtieron que la acusación se ampliará en su contra. Ambos fueron imputados por el 144 bis, inciso primero, que dice que "será reprimido con prisión o reclusión de uno a cinco años e inhabilitación especial por doble tiempo al funcionario público que, con abuso de sus funciones o sin las formalidades prescriptas por la ley, privase a alguno de su libertad personal".
El accionar de los policías bajo la lupa
La menor contó que durante el proceso, Limolle le realizó una zancadilla y la tiró al suelo, mientras que Salinas -un efectivo masculino- se le tiró encima y le puso su rodilla en la espalda, impidiéndole levantarse. Luego la esposaron y se la llevaron al patrullero.
Después, en la dependencia policial, la menor dijo que Limolle y Fuentes la llevaron a un baño ubicado frente a los calabozos dónde había otros detenidos y allí la obligaron a desvestirse. Según la presunta víctima, en ese baño había un espejo que reflejó lo que pasaba y permitió que los presos la vieran sin ropa.
Asimismo, la adolescente dijo que le hicieron firmar un acta en la que declaraba que no tenía ninguna lesión. Sin embargo, una médico legista constató todo lo contrario. La profesional indicó en su informe que presentaba lesiones leves, de al menos 5 días de recuperación. Sufrió heridas en sus manos, hematomas y edemas.
La chica ingresó a las 14 a la comisaría y se retiró con sus padres 5 horas después.