A 15 días del violeto crimen del policía federal Miguel Ángel Carbajal y a poco del giro inesperado en la investigación que dejó en el centro de las sospechas a su hijo, Paolo Enrique Carbajal, la familia del uniformado que fue hallado muerto en su casa de Pocito con dos puntazos en el pecho aún no puede salir del asombro por lo sucedido.
La familia del federal asesinado, indignada con el hijo detenido: "Mi tío le dio todo"
Primo del joven de 21 años detenido y sobrino de la víctima fatal, Darío Carbajal dialogó con Tiempo de San Juan y confesó que toda su familia se encuentra en shock ya que el principal sospechoso del asesinato a sangre fría es el propio hijo. Al igual que le mintió a la justicia, a los familiares les había manifestado que se encontraba en Salta cuando todo pasó.
De hecho, cuando este diario habló con los parientes que también eran vecinos del subcomisario en el barrio Huarpes y se les consultó si el hombre asesinado vivía solo, la respuesta fue que compartía techo con su hijo mayor aunque éste casualmente había viajado y estaba fuera de la provincia cuando ocurrió el crimen. Sin embargo, la investigación que comanda el fiscal Iván Grassi descubrió que Paolo Carbajal se mantuvo oculto en San Juan al momento del homicidio.
"Nos sorprendió que quedara detenido, no sé si le tenía bronca por la muerte de la madre o cuál fue el motivo que lo llevó a hacer eso (si es que así se comprueba). Lo que que sé es que mi tío le dio todo, nunca le faltó nada. Mi tío lo quería mucho, lo adoptó como si fuera propio", expresó indignado el familiar.
Es que la madre del sujeto imputado por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía falleció en agosto de este año de Covid, después de que dejara Salta para venir a tierra sanjuanina y reconciliarse con su marido Miguel Ángel Carbajal, con quien estaba distanciada. En ese viaje, se contagió de coronavirus y lamentablemente murió.
Como la pareja tenía planificado asentarse en San Juan, luego de la fatalidad, el mayor de los hijos -Paolo- se mudó por un tiempo a Salta donde estaban su dos hermanos menores para cuidar de ellos. Desde la fecha de muerte, durante esos tres meses, padre e hijo alternaron para estar cerca de los más chicos que eran cuidados por su abuela materna. Es por ello que no resultaba nada extraño que el ahora sospechoso no estuviera.
No obstante, lo que sí despertó las sospechas de la familia fue el poco tiempo que tardó en enterarse del crimen de su padre y su llegada a la provincia. "Eso fue raro, porque ahí nomás llegó. Todos pensábamos que estaba allá (en Salta), pero estaba acá y no había dicho nada", sostuvo.
Si bien aclaró que no tenían mucha relación con el acusado, ya que hace dos años vino a vivir a la provincia para estudiar y entrar a trabajar en la Policía -algo que no pudo concretar-, lo describió como a una persona muy reservada. "Se notaba que era callado, pero uno nunca iba a pensar de qué era capaz. Compartimos poco, algunas cenas, porque él vivió en Salta siempre", comentó.
Con la idea de que se haga justicia, Darío Carbajal pidió que los fiscales lleguen al fondo de la cuestión. "Queremos justicia, mi tío era una buena persona. A los hijos y, en especial, a él (Paolo) lo crió, lo hizo estudiar y trabajó para que nunca le falte nada. Somos testigos de que le dejaba plata, comida, tenía todo lo que necesitaba", cerró.
El crimen fue en el interior de Villa Huarpe, alrededor de las 21:00 horas del pasado domingo 14 de noviembre. Carbajal tenía dos heridas cortopunzantes en el pecho, el cual el último le provocó la muerte. Tras 11 días de investigación dieron con el principal sospechoso que es su propio hijo.