Quién y por qué dio la orden de detención es lo que hasta el momento todos se preguntan, después de que la madre de la joven brutalmente asesinada en Zonda permaneciera más de 10 horas detenida sin un motivo legal. Anabella Recabarren, madre de Thalía Recabarren, fue tratada como una delincuente, le pintaron los dedos, la fotografiaron y se vio obligada a pasar una noche dentro de una celda y todavía cuesta encontrar al responsable de semejante injusticia.
Siguen los dardos cruzados en la justicia: ¿quién ordenó detener a la madre de la joven asesinada en Zonda?
Desde el Segundo Juzgado Correccional, explicaron con mayores detalles que nunca hubo una orden de detención que haya sido efectuada por la jueza Carolina Parra y apuntaron directamente contra el juez de turno, Ricardo Moine, subrrogante en el Tercer Juzgado Correccional, como el único responsable de lo sucedido, ya que los hechos ocurrieron bajo su jurisdicción.
Tras negar que haya existido la orden para detener a la madre de la joven a la que su ex novio mató a sangre fría, explicaron que sólo hubo una citación a la Comisaría 20º de Angaco pues había recibido una denuncia por amenazas por parte de la madre del femicida, Miguel Ángel Morales. "Recabarren debía ir a la dependencia policial y notificarse que había sido vinculada a una causa, como le sucedería a cualquiera que es denunciado, pero no tenía que ser aprehendida, es más, se comunicaron tres veces para preguntar si la detenían y la respuesta siempre fue que no", argumentó la fuente judicial.
Incluso -fundamentaron-, si Parra hubiere mandado a detener a la mujer que milita para que el asesino de su hija vaya preso, habría sido necesario el aval del juez de turno pues su determinación no tendría validez ya que está de feria y ello sería ilegal. La fuente manejó dos hipótesis de lo que podría haber acontecido: que tras ser consultado por los policías si procedían con la detención, el juez les haya dado el ok sin conocer el contexto, o bien, que los efectivos la hayan detenido de oficio por disturbios y luego se lo comunicaron al magistrado, quien horas más tarde la liberó.
Desde el juzgado de Parra informaron que existen dos causas por amenazas cruzadas: una contra Recabarren y otra contra Morales. Por contar con antecedentes y a poco de haber sido liberado mientras espera el juicio por matar a su ex novia (lo que también resultó escandaloso por ser un confeso asesino), luego de ser denunciado ameritaba ser detenido; no así la madre de Thalía, por lo que sospechan que si hubo mala comunicación fue entre Moine y la seccional de Angaco.
Por su parte, Moine volvió a ser consultado por Tiempo de San Juan por su accionar y mantuvo su postura: "Yo ya dije lo que tenía para decir, para mí el tema está cerrado. Recibí el sumario que venía del Segundo Juzgado y actué en función de ello". En un primer momento, denunció que hubo un "error de comunicación entre el secretario y la jueza Parra" y brindó una cronología de los hechos. Allí mencionó fechas y -palabras más, palabras menos- señaló que la policía sí tenía la orden del Segundo Juzgado de detener a Recabarren.
Por eso, para Moine, cuando llegó al lugar al que la citaban para notificarse que se había abierto una causa en su contra por amenazas, cayó detenida y él mismo lo avaló con su firma, asegurado por la supuesta directiva que ahora niegan que existiera.
Según la víctima del manejo judicial, polémico y escandaloso, cuando llegó a la sede policial no sólo se enteró que había sido denunciada sino que quedaba privada de su libertad, sin tener explicaciones concretas y con sorpresa total. Como recibir la acusación de amenazas no es motivo suficiente para ir preso, todas las miradas apuntan al accionar policial, cuyo aporte de información sería vital y respondería la pregunta que todos se hacen: ¿de dónde salió la orden de detención?
Por otra parte, en los pasillos de Tribunales se comenta que no habría ningún tipo de sanción para el juez que se equivocó. Por el momento, desde la Corte de Justicia no se ha emitido ningún tipo de comentario u opinión acerca de lo sucedido.