En la tarde del jueves pasado policías de la sección Homicidios, de la Central de Policía, lograron atrapar a Braian Maurín, el último sujeto que quedaba prófugo por el balazo que casi termina con la vida de Simón Andrada, de 19 años. El joven estuvo internado en terapia intensiva en el hospital Rawson hasta que, poco a poco, fue recuperándose y quedó en buen estado de salud.
Se mando al frente sólo: boqueó a policías por Facebook y lo atraparon en Córdoba por balear a un joven
El hecho ocurrió hace ya un mes en lo que fue denominado como un ajuste de cuentas o disputa barrial en Chimbas ya que la víctima, según fuentes policiales, tenía problemas con los tres victimarios desde hace un tiempo largo.
Dos de los tres involucrados en la balacera fueron atrapados por el mismo personal a la semana del incidente. Mientras que el tercero y último se escapó a Córdoba y, el jueves pasado, hasta aquella provincia se dirigieron los pesquisas sanjuaninos para detenerlo y alojarlo en los calabozos de la Central de Policía junto a los otros dos aprehendidos por el mismo caso.
¿Cómo supieron de su paradero? Bastante poco inteligente fue el accionar del Maurín ya que, luego de disparar contra Andrada y sabiendo que era intensamente buscado, decidió huir hacia la provincia de Córdoba y refugiarse allá pensando en que jamás lo atraparían. Para escapar de la policía, esta decisión sí fue la correcta.
Sin embargo, todos los prófugos siempre dejan algún cabo suelto que los policías logran recabar, llegar a su paradero y detenerlo. Así pasó con Maurín. Quien desde aquella provincia empezó a escribir en su perfil de Facebook expresando que se encontraba en Córdoba, escapando de la policía, casi como burlándose de los pesquisas. Es más, el muchacho hasta se cambió de nombre identificándose como “Hernán Vargas”. Pero no fue una sola publicación, fueron una seguidilla de escritos y de fotos suyas con los que terminó “auto-sentenciándose”.
Con esas pistas, los uniformados se dirigieron hacia la provincia del centro del país y allá empezaron a investigar sobre el destino del que casi asesinó a sangre fría a Simón Andrada. Luego de recaudar algunos datos dieron con el sujeto prófugo y lo detuvieron. Ese mismo día lo trasladaron hacia San Juan, donde quedó detenido.