“Vivimos 15 años juntos, fue la primera vez que lo vi así de desquiciado. Si lo hubiese hecho antes, lo denunciaba en ese momento”, contó Adriana Sánchez, la ex locutora zondina que recibió una terrible golpiza por parte de su ex marido cuando llegaba en la madrugada en estado de ebriedad.
A un mes de la terrible golpiza de su ex marido: “Pedí perimetral para no verlo más”
“Realmente esa noche, temí que me pasara lo peor, estaba irreconocible, yo le pedía que se acostara y no quería, estaba enojado, empeñado en pegarme”, siguió diciendo Adriana, quien estuvo internada en el hospital Rawson durante más de 10 días hasta que el 31 de agosto pasado le dieron el alta.
Desde ese día, la mujer se fue a vivir a la casa de sus padres, también en Zonda, ya que “aún no estoy en condiciones de volver a mi casa por miedo a que pase algo”, dijo. De todas formas, el hogar es permanentemente visitado por su hijo y los vecinos, quienes cuidan la casa.
Respecto a la relación con su ex marido golpeador, José Morales, “no tengo ni la mínima intención de volver a tener un diálogo con él. Al otro día de lo sucedido, se comunicó con mi hermano diciéndole que estaba arrepentido de lo que hizo, que quería hablar conmigo pero yo no quería saber nada”, respondió Adriana.
La ex locutora zondina, y actual secretaria privada de una concejal de aquél departamento, contó que la relación entre ellos hacía tiempo no venía bien. “Es más, yo sabía que él tenía otra mujer porque le encontré mensajes de WhatsApp y por ello le pedí que cada uno hiciera su rumbo pero no se quiso ir”, expresó. “Yo no lo corrí porque me parecía que si era hombre tenía que irse por sus propios medios porque era mi casa”, prosiguió diciendo.
Adriana dijo no querer volver a verlo nunca más en su vida. “Pedí la perimetral y aún están viendo si me la otorga”, afirmó. Esta decisión está a cargo del juez Pablo Flores, del Segundo Juzgado de Instrucción, ya que la causa recayó allí.
Por otra parte, el pasado martes le sacaron los puntos que tenía producto de la golpiza en el platillo tibial de la pierna izquierda. Este jueves comienza con la rehabilitación, “aún no estoy habilitada para volver a mi trabajo y actividades normales”, confirmó.
Finalmente, Adriana dejó un mensaje para todas las mujeres que sufran violencia: “no hay que quedarse callada, por más años que estén junto, si las golpean tienen que denunciarlo. A este hombre no lo odio ni le tengo rencor, dejo todo en manos de Dios y la justicia”.
Qué pasó
Todo comenzó el viernes en la madrugada. Adriana se encontraba durmiendo y Morales llegaba en un considerado estado de ebriedad. Entró “sacado al dormitorio”, según dijo la víctima, y comenzó a los gritos contra la mujer.
Ella, sorprendida, intentó calmarlo diciéndole que se acostara y durmiera pero el sujeto hizo caso omiso. Comenzó a propinarle golpes de puño en todo el cuerpo hasta que la víctima decidió tirarse por la ventana. “Si no lo hacía, me iba a matar, me lo dijo”, señaló Adriana.
El ataque no terminó ahí, según el relato en las redes de Sánchez, ya que contó que su esposo salió de la vivienda y volvió a atacarla cuando ella estaba en el piso con un pie quebrado. La intención del hombre, supuestamente, era volver a meterla en la vivienda.
La ayuda para la zondina llegó de la mano de un grupo de adolescentes que pasaba por ahí, quienes atacaron al hombre con piedras mientras le exigían que soltara a la mujer. El escándalo atrajo a más vecinos y finalmente pudieron rescatar a Sánchez.