Se llevó a cabo la segunda audiencia por el juicio del crimen contra Zoe Aballay, el cual, se lo imputa a su tío Sergio Ezequiel Aballay y a su abuela Marcela Beatriz Barrionuevo. Este viernes, en la Sala II de la Cámara Penal, declaró el hermano del imputado Ezequiel, y vecinos que estuvieron presentes horas antes o después del hecho.
Ambigüedades entre los dichos del hermano del presunto asesino y los amigos
Según los dichos de los vecinos al imputado Mereles lo ven como un pibe tranquilo, hasta una amiga dijo entre lágrimas creyendo en su inocencia “De Ezequiel no lo creo” (dejando en claro que su amigo no es capaz de haber matado a Zoe) y a los segundos dijo: “En el barrio dicen que es Fernando, porque siempre andaba en el alcohol y las drogas”.
Fernando Mereles, hermano de Ezequiel, tuvo la posibilidad de hablar y con ambigüedades en tiempos y lugares contó su verdad. Primero dejo en claro que el ya no tiene relación con su hermano y su mamá; hasta se tuvo que ir del lote donde vivían: “La gente me decía de todo, que yo era el asesino y decidí irme de casa, estuve viviendo como tres meses en la calle”.
Según su versión, Elena –la madre de Zoe- le dejaba en ciertas ocasiones a la nena para que él la cuide, según sus dichos el “nunca” tuvo problema de hacerlo, además comentó: “Yo la cuide muchas veces, nunca le paso nada y justo que la dejan una vez con ellos, le paso eso a Zoe (fallecer)”.
Con los otros dichos terminó diciendo sobre el comportamiento raro que tenía su mamá y su hermano con la situación de Zoe ya fallecida y con el resumen de la autopsia ya realizada: “Mi mamá tenía cara de tristeza, pero estaba así por mi hermano, no por su nieta”.
Una amiga de Ezequiel, Fátima Jesús Baigorria, relató que entró a la casa y que observó el baño ‘baldeado’ y en la pieza donde dormía Zoe, la cama estaba como ‘recién tendida' como si nadie hubiese dormido. Aclarando que en la casa solamente estaba Ezequiel en ese momento y Fernando que estaba durmiendo.
Después cuando los imputados -Ezequiel y Marcela- llegaron del hospital a la casa, Fatima comentó: “Ninguno de los dos lloraba. Él (por Mereles) se fue acostar y ella se sentó en una silla, subió las piernas en otra y se puso a ver el celular”.
A pesar de la despreocupación que vio en los dos, puso las manos en el fuego por su amigo y entre lagrimas dijo “De Ezequiel no lo creo” (que haya asesinado a Zoe) y comentó que en el barrio, Fernando es el apuntado.
El juicio presidido por el juez, Juan Carlos Peluc Noguera, seguirá con las audiencias el lunes para poder usar más detalles que ayuden al alegato y veredicto final.