Un brutal ataque que, de milagro, no terminó en un femicidio. Se trata de una muchacha de 22 años, identificada como Yuliana Neira, quien ingresó en la medianoche del lunes con una herida de bala con orificio de entrada y no de salida. El disparo ingresó por el costado derecho del pecho, afectándole un pulmón, el abdómen y, lo más complicado, gran parte su médula.
Joven baleada por su novio en Rawson: radiografía de un ataque brutal
A raíz de las graves consecuencias del balazo, la víctima se encuentra internada en Terapia Intensiva en el hospital Rawson. Según su propia madre, María Susana Roncoso, la situación de Yuliana "es crítica". "Los médicos me dijeron que si mi hija se salva, es probable que no vuelva a caminar nunca más", afirmó la señora.
La joven baleada llegó al nosocomio acompañada de su novio, Samuel Isaac Audala Ferreyra, de 23 años. Detrás de ellos llegaron los efectivos policiales de la sección Homicidios, de la Central de Policía para averiguar lo sucedido con el disparo que casi mata a Yuliana.
Al ser preguntado sobre lo sucedido por los uniformados, su pareja les cuenta, en primera instancia, que se bajaron en un colectivo sobre calle España, rumbo a la casa de Yuliana, en el barrio Belgrano, en Rawson. Previo a llegar al hogar, según Samuel, fueron interceptados por dos motochorros que intentaron robarle una mochila a su novia pero como no pudieron, y luego de forcejear unos segundos, uno de los delincuentes sacó un revólver y le disparo a la única víctima.
Su relato finaliza expresando que siguieron caminando y cuando llegaron al hogar, la joven comenzó a sentirse mal y a descomponerse, "le dolía el pecho me decía", dijo su novio a los uniformados. Luego de allí contó que le estuvo haciendo los primeros auxilios hasta que, tras un llamado al 911, llegó personal médico, quienes la trasladaron de urgencias al hospital Rawson.
Sobre las 4 de la madrugada de este martes, por orden del juez Pablo Flores, del Segundo Juzgado de Instrucción, los efectivos policiales fueron a allanar el hogar de Yuliana, en el barrio Belgrano. A esa altura, el juez también había firmado la orden de arresto provisorio a Samuel, su novio. Al llegar al hogar, los policías se encontraron con 3 proyectiles tirados en el fondo de la vivienda. Luego fueron hacia la habitación de la chica y, en su mochila, secuestraron un revólver calibre 38 con más proyectiles.
Con estos contundentes indicios recabados por el personal de Homicidios, la teoría de su pareja de un intento de robo se desvaneció a pedazos. Fue por ello que el juez Flores ordenó comunicarle al novio (quien ya estaba alojado en la Central de Policía) que quedaba en condición de detenido.
Además, gracias a lo secuestrado por los pesquisas comenzó otra investigación. Ahora, los investigadores policiales se encuentran entre dos hipótesis: entre un intento de homicidio luego de una fuerte discusión de la pareja o establecer si fue que el joven estuvo manipulando el arma y, accidentalmente, se le escapó un tiro que terminó impactando en el cuerpo de su novia.
Para determinar lo que realmente sucedió y cómo será caratulada la causa, fuentes policiales informaron que esperan las pericias del arma, del plomo extraído de la damnificada, así como también los resultados de los dermotest ya realizados a mabos protagonistas de este terrible episodio. Por último, los efectivos también están trabajando en saber si Samuel Audala tenía antecedentes penales.