José Emiliano Segovia (32) y Alberto Sergio Caballero (27), dos de los tres acusados del salvaje crimen de Andrés "Catita” Moreno, están a un paso de zafar: se hizo una audiencia preliminar y resta la palabra final del fiscal de cámara Gustavo Manini para que se defina si les conceden o no la suspensión del juicio a prueba.
Quedaron a un paso de zafar dos acusados del crimen del barra verdinegro
El lunes en la mañana se hizo una audiencia preliminar y este martes se definirá. La demora se dio en que no enviaron desde la Nación las planillas de reincidencia. El fiscal pidió tener ese documento para saber a ciencia cierta los antecedentes de los dos imputados.
Caballero ofreció pagar 500 pesos y hacer tareas comunitarias en la Municipalidad de Rawson, limpiando espacios verdes.
Segovia ofreció pagar 2.000 pesos y hacer tareas comunitarias en una iglesia de Oberá, provincia de Misiones, donde se fue a vivir después de haber estado algunos días detenidos y de ser excarcelado por el crimen.
Segovia dijo el lunes que en Oberá tiene un trabajo legal en un restaurante llamado La Toscana y dijo que está radicado en Misiones. También dijo que se fue de San Juan porque después del crimen fue perseguido y patoteado.
Caballero y Segovia están acusados de encubrimiento agravado. Como no tenían antecedentes judiciales, se les aceptó la propuesta de una suspensión del juicio a prueba.
Eso significa que la Justicia les da una posibilidad de no ir a juicio a cambio de que se sometan a un "pago simbólico” de dinero (los 2.500 pesos entre ambos), hacer tareas comunitarias, presentarse ante el Patronato de Presos y Liberados periódicamente y ante el Juzgado de Ejecución Penal.
También se comprometen a no consumir drogas, a no beber alcohol y a no tener relaciones con personas en conflicto con la ley.
Hacé click aquí para leer más sobre el tema: La familia del "Catita" Moreno recordó el crimen: "Ni a un animal se lo mata como a mi hijo"