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miércoles 1 de abril de 2026

RELACIONES Y PODER

Escándalo en Tribunales con la empleada doméstica de un cortista

La mujer también es empleada, desde hace poco, del Poder Judicial. Se descompuso y la demora en atenderla generó una situación inédita. Mirá de quién se trata.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Todo sucedió en el edificio del Juzgado Laboral sobre la calle Laprida y Mendoza. Fue en horas de la mañana del jueves 10 de noviembre, en momentos que las máximas autoridades de la Corte de Justicia se sumaban al pacto llamado "Hombres por la Igualdad”, una iniciativa de las Naciones Unidas para luchar contra la violencia de género. En ese momento Vanesa Molina sufría una descompensación. En un primer momento la bronca entre los empleados judiciales fue por la demora excesiva en llegar de la ambulancia. Pero luego el episodio se transformó en un verdadero escándalo en Tribunales cuando irrumpió en el lío la esposa de un cortista, quien llamó ofuscada por la demora en la atención médica a quien era su empleada doméstica.

Sucede que Vanesa Molina ingresó hace poco como ordenanza al Poder Judicial de San Juan. Cabe recordar que hay una vieja polémica por ese método de nombramiento que usa la Corte de Justicia, porque hace ingresar a dedo por esa vía a empleados que luego ascienden rápidamente a categorías que deberían ganarse por concurso.

Vanesa Molina trabaja como ordenanza por las mañanas en el Juzgado Laboral. Y por la tarde es empleada doméstica del cortista José Abel Soria Vega, un trabajo que tiene desde hace tiempo, según confirmaron fuentes judiciales.

Marta Palacio, esposa del cortista Soria Vega, es quien llamó ofuscada a Tribunales por la demora en la atención a su empleada doméstica. En un principio ese llamado de teléfono llamó la atención. Pero luego se transformó en un malestar entre los empleados, quienes debieron rendirle cuentas a la esposa del cortista, siendo que no tenían ninguna obligación de hacerlo.

Al menos uno de esos llamados fue realizado a la Mesa de Entrada del Juzgado Laboral, según pudo chequear Tiempo de San Juan. Pero las versiones indicaban que habrían sido más los telefonazos de la esposa del cortista, hechos a otras dependencias del Poder Judicial que intervinieron en la asistencia médica a la empleada Molina.

Carolina Vallejo es una de las empleadas de la Mesa de Entrada del Juzgado Laboral que se preocupó por Vanesa Molina. Otros empleados y funcionarios de esa dependencia judicial debieron poner dinero de su bolsillo para pagar estudios médicos y la internación de la empleada Molina en el Instituto Médico San Juan.

La empleada Molina sufrió un pico de estrés, según confirmaron a Tiempo de San Juan. Tendría problemas con su pareja. Pero en un principio, cuando se descompuso, la preocupación fue que cayó descompuesta, tenía un fuerte dolor de cabeza, rigidez en el cuello y eso hizo pensar en una meningitis. Luego se creyó que podría haber sufrido una aneurisma.

La burocracia en el Poder Judicial para hacer que la ART enviara una ambulancia fue lo que más indignó a los empleados judiciales, ya que demoró más de dos horas.

Luego la empleada Vanesa Molina sufrió un derrotero: el Servicio de Urgencias del Rawson estaba saturado por el accidente mortal que esa mañana hubo en Pocito por un choque frontal; de ahí fue llevada a Urgencias del Marcial Quiroga, donde la terminaron derivando al Instituto Médico.

Como el dolor de cabeza persistía, la debieron llevar a la clínica El Castaño. Allí le hicieron una resonancia. Y finalmente determinaron que todo era producto de un pico de estrés.

Finalmente la ordenanza y empleada doméstica terminó internada en el Instituto Médico San Juan, donde recibió todos los cuidados. Pero la demora encendió todas las broncas, principalmente la de su empleadora y esposa del cortista.

 

 


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