ver más

jueves 7 de mayo de 2026

La historia del caso por el que había sido detenido el policía

En su edición papel del día 5 de julio del 2014 el periodista Gustavo Martínez contaba la historia del policía que estaba preso por abuso. Al efectivo lo mataron apuñalándolo en su casa.
Por Redacción Tiempo de San Juan

El periodista Gustavo Martínez contó en la edición de papel del 5 de julio del 2014 el caso del policía que estaba preso por abuso bajo el título "La historia detrás del caso del policía preso por abuso".
 
Leé la publicación: 
 
La historia detrás del caso del policía preso por abuso 
El uniformado y su presunta víctima se conocían de cuando él le cuidaba las espaldas al ex Jefe de Policía. Hay detalles que hacen creíble la denuncia, como una foto y un envase de cerveza. Por Gustavo Martínez Puga.
Por Gustavo Martínez Puga

Él es un policía de 36 años, con experiencia, pero de bajo rango. Ella tiene 25 años, es madre de dos hijos y se ganaría la vida vendiendo semitas. Se conocieron cuando él custodiaba la casa del ex Jefe de Policía, José Orlando Luna, en Rawson. Pero, de golpe y por circunstancias que están siendo investigadas por el juez Maximiliano Blejman, la relación pasó a ser un caos: ella lo acusó de haberla violado.

Detrás del presunto abuso sexual hay una historia que está siendo reconstruida en el marco de la investigación judicial, la cual nació por una denuncia que ella hizo en la Seccional Tercera, Trinidad, inmediatamente después del presunto abuso que sufrió.

Por ahora hay pruebas que indican que la mujer no miente. Por otro lado, el juez Blejman está investigando cada punto de la declaración que dio el policía para defenderse y sostener su inocencia. Mientras tanto, el efectivo policial está privado de su libertad y separado de la fuerza de seguridad pública.

Es que una de las principales evidencias que aportó la mujer es que, cuando el sujeto la atacó, portaba el uniforme oficial y hasta habría usado el arma reglamentaria para amedrentarla.

EL RELATO

Según el relato de la presunta víctima, todo empezó en las inmediaciones de la plaza Aberastain, más precisamente, en la esquina de Mitre y Aberastain. Era la tarde del viernes 27 de junio último, cuando el efectivo se le habría arrimado en su vehículo y la invitó a subir.

Ella aceptó y terminaron en la casa del policía, en Chimbas, donde él vive solo. La mujer no supo dar el nombre de las calles, pero sí supo llegar con absoluta claridad cuando la subieron a un patrullero para hacer el mismo camino que hizo con el sospechoso.

Sin dudas, guió perfectamente a los investigadores hasta la casa del policía. Una vez en el lugar, también aportó detalles relevantes para la investigación: antes de entrar a la casa del policía con los investigadores, la mujer dijo dónde había una foto del uniformado con el Gobernador; también dijo dónde habían dejado un envase de cerveza vacío y el vaso que habían usado.

Los investigadores encontraron todo tal como la mujer describió con antelación. A esto se agregó otra prueba clave en contra del policía: el examen médico. 

En la Central de Policía probaron que la mujer tenía hematomas y lesiones compatibles con una relación sexual no  consentida.

Todo indica que la mujer sí quiso ir con el policía hasta su casa, pero no habría estado de acuerdo con mantener relaciones sexuales. Y, se sospecha, el uniformado la habría obligado.

La mujer contó a los investigadores que, ante su negativa a tener sexo, el policía puso el arma reglamentaria sobre la mesa y le dijo: . 

Dice la mujer que después la llevó a la casa de sus padres; que allí ella contó lo sucedido y que inmediatamente fueron a la Seccional Tercera de Trinidad y radicaron la denuncia.

La justicia se movió rápidamente el día sábado 28 de junio y así pudieron dar con muchas de las evidencias que la mujer aportó a la investigación.

LA DEFENSA

Por otro lado, el policía de 36 años que trabaja en el Comando Urbano, dio su versión y negó haber violado a la mujer.

Admitió que la conocía de cuando hacía adicionales cuidando al ex Jefe de Policiá, en Rawson. Y para sostener su inocencia sostuvo que ese día viernes 27 de junio él estuvo trabajando a la hora que la mujer dijo que la subió a su auto en la plaza Aberastain.

Para probar eso, el policía dio nombres de otros policías y de hasta un superior suyo que estuvo con él en horas de la tarde.

Pero aquí es donde parece empezar a caerse la coartada del efectivo: él dijo que esa reunión fue a una hora de la tarde, y el hecho posterior a ese horario.

Por otro lado, el hecho de que estuviera trabajando no es garantía de su inocencia, ya que en el sistema de control no hay constancia de los lugares por donde estuvo.

¿FILTRACIÓN?

Y hubo otro hecho que a los investigadores les llamó poderosamente la atención: en su declaración el policía se habría adelantado a los hechos, ya que habló de la foto con el Gobernador sin que nadie se lo preguntara. Habría dicho el policía:

Esto le generó una gran duda a los investigadores: ¿cómo sabía el policía acusado de violación que la mujer había aportado en su denuncia el dato de que en su casa tenía esa foto? ¿Se filtró lo que la mujer denunció?.
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar