Según publica la periodista Emilia Delfino en su libro "La ejecución: la historia secreta del triple crimen", Marcelo Héctor Abasto es un empresario nacido en San Juan el 13 de abril de 1967, quien también dio sus pasos en el mercado de los medicamentos como visitador médico.
La pata sanjuanina entre los prófugos y el triple crimen de General Rodríguez
En su edición papel Diario El Zonda publicó este miércoles la historia de Abasto, quien llegó a estar prófugo, fue extraditado de Brasil y luego desvinculado de la causa. Actualmente reside en la provincia con una fuerte custodia, dijeron allegados a la investigación.
La historia se conoce después de que el técnico en Telecomunicaciones, Miguel Ángel Ramos, denunciara que vio a los tres prófugos en San Juan y ahora se conoce la pata local vinculada al triple crimen de General Rodríguez.
"Desde el triple crimen este hombre petiso, gordo y morocho se refugió en Brasil, de donde es oriunda su esposa y desde donde se entera por los diarios online que el juez Norberto Oyarbide pidió su captura internacional por su supuesta participación en la mafia de los medicamentos. Está imputado como miembro de una asociación ilícita, entre otros delitos, e identificado como un "importante" proveedor del empresario Néstor Lorenzo, procesado en la causa con prisión preventiva", dice Delfino en su libro.
"Abasto era amigo y socio de Forza, incluso pasaron vacaciones junto con sus familias en Cancún. En Diciembre de 2007, Sebastián dejó de pagar los cheques que tenía en circulación y acumuló una deuda de 800 mil pesos con Abasto. Forza le debía 200 mil pesos, ya que Abasto tenía deudas también con él", agrega.
Según publicó el diario La Nación en una nota la viuda de Sebastián Forza explicó que su marido "no tenía amigos", estaba "lleno de deudas" y que los tres principales acreedores a los que les temía eran Pérez Corradi, el empresario farmacéutico Marcelo Abasto y al abogado Guillermo Martinero.