“La primera medida que tomé la semana pasada cuando me enteré del caso fue el secuestro de las copias de la historia clínica, la señora Molina todavía vivía. Cuando falleció todo cambio”, advirtió Lucero.
A lo que agregó: “Desde el Sanatorio nunca nos avisaron del deceso. Me enteré por la prensa. Hablé con Sonia Gutiérrez (hija de la víctima) para avisarle que íbamos a secuestrar el cuerpo para su autopsia, no queríamos causarle más pesar”.
Finalmente destacó que ya hay resultados de esa autopsia pero que aún restan más estudios. “Seguramente comenzaremos con las declaraciones, pero no tenemos fecha definida”, indicó.