Con celular en mano, canal propio y miles de ideas, Rodrigo Monteleone Yañez arrancó a hacer videos a los 8. Hoy graba Roblox, Minecraft y Stumble Guys, edita todo él y va a la escuela sacando buenas notas. “Me gusta que las cosas me salgan bien. Soy un niño feliz”, aseguró a Tiempo de San Juan.
Si entras a YouTube y buscas videos de Roblox, Minecraft o Stumble Guys hechos por un nene de San Juan, seguro te cruzas con el mini gamer. Se llama Rodrigo Monteleone Yañez, tiene 10 años, vive en Rawson y detrás de la pantalla hay un niño que crea.
“Me llamo Rodrigo. Vivo en Rawson y tengo 10 años. Me gusta jugar. Soy un niño muy respetuoso y también soy muy estudioso. Soy muy exigente. Me gusta que las cosas siempre me salgan bien. Soy un niño feliz y cada día aprendo cosas buenas”, se presenta, sin miedo y ya cancheron con la cámara.
La historia empezó hace 2 años cuando veía YouTube. Un día como todos se interesó por la plataforma de los juegos, y siguió por ese camino, sin pensar lo que vendría después.
"John BTC y Fernanfloo son mis youtubers favoritos. Me inspiraron”, reconoció el niño gamer de apenas 10 años. "Mi sueño es ser un gran youtuber y tener muchas visitas, muchas placas y muchos suscriptores".
En su casa lo bancan todos. Vive con su mamá Marcela, su papá Leandro y su hermana Abril. Arrancó grabando con el celular que tenía y desde ese momento empezó la aventura. "Todavía no tengo compu. Es el regalo que pedí para mi cumple”, dijo emocionado.
El contenido es 100% casero, va a la cuenta de YouTube directo y antes es supervisado por su mamá Marcela, quien es periodista deportiva. "Me gusta crear mi propio contenido y ser creativo", aseguró Rodri. Él mismo se guiona, graba y edita. Al principio lo ayudaba su tía Karen, después la mamá y ahora, ya no tiene asistente, por que él es su propio editor, productor y creador de contenidos.
El pequeño gamer sube partidas de videojuegos, pero también se anima a otra cosa: los resultados del Mundial, bailes y todo lo que se le ocurra y lo haga feliz.
Va a quinto en la escuela Bernardino Rivadavia y le va muy bien. "Saco buena nota”, dice y se ríe. Entre video y video, sus pasatiempos son los de cualquier nene: “Jugar, también a escribir, estudiar y viajar. Eso es lo que yo siempre hago, estudiar mucho”.
Con 10 años ya entendió que para crecer en YouTube hay que meterle y va a ritmo . Mientras llega la compu nueva y el sueño de la placa de los 100 mil sigue firme, él sigue grabando en su casita de Rawson. Con celular, con ganas y con la certeza de que lo que más le gusta es crear.