Paulina tiene 22 años y juega al fútbol desde que tiene memoria. Sus videos fueron claves para llegar a un equipo popular de Chile y no defraudó. Le bastaron un par de minutos para hacer de las suyas y anotar con los nuevos colores: su primer contrato profesional, el nuevo mundo y una dedicación al cien para cumplir su sueño con el Zorro del Desierto.