Que las empresas posean departamentos de recursos humanos, pero que no valoren lo humano de sus recursos, no es sólo un juego de palabras, por desgracia, es un resultado evidente de lo que muchos gerentes a cargo de esas áreas piensan.
Ese recurso humano
Prefiero detallar algunos aspectos positivos de empresas locales y foráneas que logran ofrecer alternativas grupales, constructivas y saludables, que he conocido de primera mano, y que probablemente sean casos muy concretos no generalizables. Sin embargo sostengo el botón de muestra como aliento.
manera ejemplificadora.
Es en esta tienda que vi un vendedor raso cómo pudo ascender varias veces entre vendedor, responsable de sección, gerente de sucursal, hasta las tiendas más importantes del país.
Libertad. He visto cómo un carnicero, una persona humilde sin recursos y sin estudio, obtuvo de parte de la compañía apoyo, capacitación, inversión, no sólo para terminar el estudio elemental de un secundario, sino para hacerse de importantes conocimientos terciaros de marketing y planes de administración. Sin duda, una persona capaz que aprovechó la oportunidad hasta ser Gerente de sección, y la decisión de comprar, ofertar, y competir con otras carnicerías era excluyentemente de él.
Café América. Aquí poseo varios ejemplos. No sólo de gente que pudo hacer una carrera dentro de la empresa, sino que ellos desarrollaron un sistema para capacitar y enseñarle a sus aliados y clientes cómo comunicar, incluso cómo ordenar su propio negocio minorista.
Como si fuera el dueño del café, he visto a un empleado sentarse a comprar y redefinir negocios con los proveedores con toda la autoridad, tanto que el crecimiento y los buenos resultados ya deben haberse anticipado en su conducta.
Algunos pensarán que idealizo y busco cenicientas de overol de manera forzada. También soy consciente que todas las empresas no son Google y que muchos habrán depositado confianza e inversión en las personas equivocadas.
Pero lo que no podemos perder de vista es que en provincias como la nuestra debemos formatearnos capacitando, invirtiendo, formando. Faltan escuelas de realidad profesional, y sobran cursos prácticos de capacitación en nada, la especialización ya golpea fuertemente la puerta del mercado laboral. La diferencia hoy la debe hacer la empresa una y otra vez mientras sea empresa y pretenda tener ventajas.
He compartido muchas veces esta necesidad de optimizar la comunicación de las gerencias de ida y de vuelta con los mandos medios y el personal.
Sólo con mejor comunicación y entendimiento se ha logrado rendimientos superlativos desde la productividad y especialmente en un clima de humor con el trabajo y entre sus trabajadores.
De muchas maneras, mejorando la comunicación interna se descomprime y achata la pirámide de las diferencias, se facilita el entendimiento, la mirada sobre los objetivos y los planes para alcanzarlos. Sin comunicación, todas las sospechas se hacen realidad, y por más que se
escondan debajo del escritorio, las balas, igual llegan.