Esta semana, el movimiento femenino que lucha contra la violencia machista cumplió una década y desde la asociación de Familias Unidas por el Dolor del Femicidio aprovecharon la ocasión para poner el foco en los femicidas, cuyos rostros muchas veces quedan en segundo plano y son las caras de las víctimas las que se llevan toda la atención.