El presidente de la AFA, Claudio Chiqui Tapia, salió esta tarde de la sede de la calle Viamonte y enfrentó a los micrófonos de la prensa con una premisa: marcarle la cancha a Jorge Sampaoli. Fue una advertencia, como si el "operativo desgaste" hubiese terminado antes con la paciencia de los dirigentes: "Tiene que ir a dirigir a L'Alcudia porque dio su palabra y los hombres de bien cumplen su palabra", dijo el yerno de Hugo Moyano con una mirada desafiante.