Un clásico argentino se volvió eléctrico y recorre 100 km por $1.300

Un ingeniero reconvirtió un modelo histórico con baterías de litio y logró un consumo mínimo que sorprende.

Miércoles, 22 de julio de 2026 a las 11:34

Un ícono de la industria automotriz argentina volvió a la calle, pero con una nueva identidad. El histórico Renault 4, conocido como "Renoleta" símbolo de mecánica simple y bajo costo durante décadas, fue transformado en un vehículo eléctrico y hoy logra recorrer 100 kilómetros con un gasto menor al de un café.

El proyecto tiene sello nacional y se basa en una idea que empieza a ganar terreno: darle una segunda vida a autos clásicos mediante la electrificación. El vehículo utilizado para la conversión es un Renault 4 GTL de 1986, uno de los modelos más representativos que se fabricaron en el país.

Para llevar adelante la transformación, se eliminó por completo el sistema tradicional:

  • Motor naftero
  • Caja de velocidades
  • Tanque de combustible

En su lugar se instaló un motor eléctrico con reductor de dos etapas, lo que permite prescindir de una transmisión convencional.

El resultado es un auto más liviano, simple desde el punto de vista mecánico y mucho más eficiente en el uso diario.

Baterías de litio y menor mantenimiento

El sistema funciona con un paquete de baterías de litio ubicado en la parte delantera, acompañado por un sistema de gestión electrónica (BMS) que controla el rendimiento y la seguridad.

Una de las principales ventajas de este tipo de conversión es la reducción de piezas en movimiento, ya que no necesita embrague ni caja tradicional. Esto simplifica el mantenimiento y reduce costos a largo plazo.

El dato que sorprende: cuánto cuesta usarlo

Según explicó el creador del proyecto, el consumo energético es muy bajo:

  • 12 kWh cada 100 km
  • Con un valor estimado de $110 por kWh
  • Costo total: $1.320 cada 100 kilómetros

Es decir, un gasto extremadamente bajo para movilidad diaria, muy por debajo del costo de combustibles tradicionales.

Además, la carga se puede hacer en una toma domiciliaria común, sin necesidad de infraestructura especial. Con una conexión de 2.700 watts, el vehículo recupera su autonomía en pocas horas.

Más allá del caso puntual, el proyecto abre una discusión más amplia: la posibilidad de desarrollar en Argentina un mercado de kits de electrificación para autos usados. La propuesta apunta a evitar que vehículos en buen estado queden fuera de circulación y, en cambio, se conviertan en alternativas más económicas y sustentables.

En ese camino, el viejo Renault 4 vuelve a demostrar por qué marcó una época: ahora no solo es resistente y barato, también puede ser parte del futuro.