En la curva de calle Arenales, casi llegando a Alem, los restos de un antiguo molino sobreviven entre el abandono y las pintadas. El predio, que supo tener actividad durante décadas, hoy aparece vacío y deteriorado, convertido en un punto que llama la atención de quienes pasan por la zona. Fotos y video: Gabriel Iturrieta.