¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Minería urbana en San Juan: científicos locales logran extraer cobre puro a partir de residuos electrónicos

Investigadoras del Instituto de Investigaciones Mineras de la UNSJ desarrollaron un proceso innovador para recuperar metal de alta pureza utilizando computadoras en desuso. La doctora e investigadora Ivana Orozco explica cómo aplican las mismas técnicas de la minería tradicional para dar una segunda vida a los metales tecnológicos y promover la economía circular en la provincia.

Lunes, 27 de julio de 2026 a las 16:36
Imagen ilustrativa.

En un contexto global marcado por la acumulación acelerada de residuos tecnológicos, la provincia de San Juan comienza a posicionarse en la vanguardia científica a través de la denominada "minería urbana". Se trata de una disciplina emergente que aplica los procesos tradicionales de la minería extractiva sobre artefactos fuera de uso. En este marco, un equipo de científicos del Instituto de Investigaciones Mineras de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) lleva más de siete años perfeccionando un método para recuperar cobre de máxima calidad a partir de aparatos electrónicos desechados.

La iniciativa comenzó como un seminario de investigación de posgrado impulsado por la doctora e investigadora docente Ivana Orozco. Con el paso del tiempo, la propuesta creció en complejidad, obteniendo financiamiento universitario continuo hasta consolidarse recientemente como un programa de investigación formal dentro del instituto.

Las mismas técnicas de la mina, aplicadas a la chatarra

Por definición, la minería urbana toma las etapas operativas tradicionales de un yacimiento minero —reducción de tamaño, separación física y concentración química— y las traslada al entorno urbano para procesar residuos que han alcanzado el final de su vida útil. En lugar de procesar roca de yacimiento, las fuentes de mineral son los depósitos informáticos, las computadoras en desuso y la chatarra tecnológica acumulada.

"Por definición, se le llama minería urbana porque se utilizan los procesos tradicionales de reducción de tamaño, separación, recuperación y obtención de metales que se aplicaban tradicionalmente a una mina, pero usados en cosas que ya están rotas o desechadas", explica la Dra. Ivana Orozco a Tiempo de San Juan.

De acuerdo a la experta, el procedimiento en el laboratorio se inicia con el desarmado de los equipos informáticos, priorizando las computadoras y CPUs viejas por su elevada concentración de componentes metálicos. Se separan las plaquetas electrónicas de los chasis y se inicia una molienda progresiva hasta alcanzar una granulometría equivalente a la del queso rallado.

Posteriormente, la masa molida pasa por un proceso de separación magnética para remover el hierro y otros interferentes metálicos. Una vez purificado el polvo, el material entra a la fase de lixiviación ácida, donde se lo riega con ácido sulfúrico bajo parámetros controlados de temperatura, oxígeno y tiempo. De este modo, el cobre sólido presente en los viejos circuitos pasa a estar disuelto en fase líquida.

Cobre al 99,99% de pureza y el paradigma de los metales críticos

Orozco detalló que el paso definitivo en el laboratorio es la electrodeposición, un procedimiento electroquímico estándar en la industria internacional mediante el cual el cobre disuelto en la solución vuelve a precipitarse como metal sólido. El resultado obtenido por las investigadoras sanjuaninas es un producto con un 99,99% de pureza, exactamente la misma calidad con la que cotiza el metal en los mercados internacionales para la fabricación de cables, transformadores e insumos eléctricos.

Este nivel de calidad convierte a la minería urbana en un pilar indispensable de la economía circular y la sustentabilidad. Frente a la creciente demanda mundial de cobre impulsada por la electromovilidad, los vehículos híbridos y la transición energética, la recuperación de metales estratégicos desde basura tecnológica evita la acumulación de contaminantes y disminuye la presión sobre las fuentes primarias de mineral.

El dato: La evolución metálica en las placas informáticas

La concentración de metal depende fuertemente de la antigüedad del equipo. Las computadoras fabricadas hace 15 o 20 años contenían importantes proporciones de cobre e incluso finas láminas de oro. Aunque los diseños modernos variaron sus aleaciones, las CPUs de escritorio continúan siendo el residuo más rico y apto para la extracción metálica urbana en comparación con los electrodomésticos convencionales.

Rumbo a solventes orgánicos y la escala piloto

Lejos de estancarse, la línea de investigación avanza hacia metas más exigentes en materia ambiental. En la etapa actual del proyecto, el equipo de científicas se encuentra ensayando la sustitución del ácido sulfúrico por solventes orgánicos biodegradables. La meta es lograr un agente lixiviante que mantenga los altos rendimientos de disolución del cobre, pero con una huella ecológica sensiblemente menor y con capacidad de recuperar simultáneamente otros metales de valor comercial.

Además, este desarrollo ha servido para la formación de capital humano calificado en la provincia, dando lugar a becas de investigación para estudiantes de Ingeniería en Minas y Metalurgia Extractiva, así como a tesis de grado. Tras la aprobación oficial del Programa de Minería Urbana por parte del Consejo Directivo del Instituto de Investigaciones Mineras en diciembre pasado, el grupo apunta a entablar redes con el sector público y privado para escalar el proceso desde la escala de laboratorio hacia una planta piloto regional.