La poderosa tormenta invernal que afectó a Chile la semana pasada golpeó también con dureza a los proyectos de cobre que operan en la cordillera de Los Andes. Este lunes la minera canadiense Lundin Mining, una de las compañías que desarrolla el proyecto de cobre Vicuña junto a BHP en San Juan, informó que una de sus minas en territorio chileno permanece inactiva luego de la tormenta invernal registrada la semana pasada en la región de Atacama.
Se trata de Caserones, una mina ubicada del lado chileno de la cordillera y cercana al proyecto binacional Vicuña. Según comunicó la empresa, las intensas lluvias en sectores bajos y las inusuales nevadas en altura provocaron daños en la infraestructura eléctrica que abastece al yacimiento.
En concreto, Lundin informó que dos torres de la línea de transmisión resultaron dañadas, lo que dejó a la operación sin suministro eléctrico desde el 18 de julio. Mientras avanzan las reparaciones, la mina mantiene operativos los servicios esenciales mediante generadores de respaldo. La compañía indicó que ya movilizó equipos para reconstruir las estructuras afectadas y estimó que la restitución completa de la energía, junto con la reanudación gradual de las operaciones, demandará entre dos y tres semanas.
Además, señaló que el personal que permanecía en el sitio pudo ser relevado de manera segura a medida que los caminos comenzaron a rehabilitarse tras el temporal.
Candelaria, otra mina cercana
En el mismo comunicado, Lundin informó que su otra operación en Chile, Candelaria, también sintió el impacto de las intensas precipitaciones, aunque de manera mucho más acotada.
Las tareas mineras se vieron interrumpidas temporalmente, pero la planta continuó procesando mineral gracias a las reservas disponibles. Con la mejora de las condiciones climáticas, la empresa confirmó que la mina ya retomó su capacidad operativa normal.
El vínculo con Vicuña
La noticia tiene interés para San Juan porque Lundin integra, junto con BHP, el desarrollo del proyecto Vicuña, uno de los mayores emprendimientos de cobre del mundo, que reúne los depósitos Josemaría y Filo del Sol en la frontera entre Argentina y Chile.
Si bien el comunicado no menciona impactos sobre Vicuña, sí refleja las dificultades que las condiciones climáticas extremas pueden generar en operaciones de alta montaña de la región andina, donde la empresa mantiene varios de sus principales activos