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El megaproyecto de cobre Taca Taca entra en una fase decisiva bajo la lupa del Banco Mundial

La Corporación Financiera Internacional auditará los aspectos ambientales y sociales del yacimiento de First Quantum en Salta, un paso clave para destrabar una inversión de 5.250 millones de dólares y garantizar el financiamiento externo.

Miércoles, 15 de julio de 2026 a las 10:12

Argentina busca posicionarse con fuerza en el mercado mundial del cobre mediante proyectos de gran escala, y en este escenario, el megaproyecto Taca Taca en Salta emerge como una de las fichas más importantes del tablero minero nacional. Sin embargo, su avance ahora depende de una rigurosa auditoría internacional que analizará en detalle la viabilidad ambiental y social del emprendimiento, yendo mucho más allá de su enorme potencial geológico y la promesa de millonarias divisas por exportación.

La Corporación Financiera Internacional (CFI), que funciona como el brazo para el sector privado del Banco Mundial, iniciará una revisión exhaustiva sobre los riesgos socioambientales de este yacimiento ubicado en la Puna salteña. Este proceso llega en un momento bisagra para el desarrollo de la mina, que está en manos de la compañía canadiense First Quantum Minerals y que prevé un desembolso histórico de 5.250 millones de dólares para la explotación a cielo abierto de cobre, oro y molibdeno, cifra que fue ratificada recientemente en encuentros clave entre directivos de la firma y funcionarios del gobierno argentino.

Lejos de reemplazar a las autoridades de control locales, el trabajo de la CFI apunta a identificar cualquier asimetría técnica con respecto a los estándares globales de sostenibilidad. A través de este acuerdo de asistencia técnica, que incluirá inspecciones sobre el terreno y una evaluación minuciosa de las estrategias de la operadora, se buscará mitigar las incertidumbres y emitir recomendaciones que permitan reducir los impactos proyectados. Este acompañamiento resulta fundamental para que el proyecto logre calificar en un futuro cercano para los rigurosos créditos de la banca internacional y captar alianzas estratégicas de gran envergadura.

La relevancia de Taca Taca en el mapa minero es incuestionable: con una vida útil estimada en 35 años y una producción proyectada de hasta 323.000 toneladas anuales de cobre en su etapa de mayor rendimiento, el yacimiento se ubica a solo 55 kilómetros de la frontera con Chile y figura entre los depósitos de cobre no desarrollados más grandes del planeta. En el plano socioeconómico, se calcula que la construcción de la infraestructura demandará cerca de 4.000 puestos de trabajo, seguidos por otros 2.000 empleos directos durante la fase operativa, lo que representaría el regreso del país a la exportación de este metal tras el cese de actividad de Bajo de la Alumbrera en Catamarca.

A pesar de su atractivo económico, la envergadura del plan expone de forma directa la paradoja de la transición energética actual, donde el cobre es indispensable para fabricar tecnologías limpias pero su extracción requiere la remoción masiva de roca y un manejo sumamente complejo de la infraestructura industrial. En este sentido, el uso eficiente del agua y la preservación de la biodiversidad en un ecosistema tan sensible como el puneño serán los puntos críticos del análisis. La experiencia previa de la operadora canadiense con el cierre abrupto de Cobre Panamá tras un severo conflicto judicial y social funciona como un recordatorio de que la licencia comunitaria y la correcta gestión de los residuos son tan determinantes para el éxito financiero como la riqueza del mineral bajo el suelo.