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Cuatro gigantes empresarios se disputan el Tramo Cuyo de la Ruta 7 pensando en la logística minera

Con una inversión privada de US$300 millones, avanza la licitación de 329 kilómetros del corredor internacional mendocino, una obra clave para el transporte de carga y la futura exportación de los proyectos de cobre de la región hacia el Pacífico.

Viernes, 17 de julio de 2026 a las 16:27

La licitación para concesionar el denominado Tramo Cuyo de la Red Federal de Concesiones avanza con cuatro grupos empresarios en carrera para quedarse con la operación de 329 kilómetros de la Ruta Nacional 7 en Mendoza. El proceso contempla el manejo del corredor desde Desaguadero hasta la Variante Palmira, y desde Agrelo hasta el límite internacional con Chile. Con una inversión estimada en 300 millones de dólares bajo un esquema netamente privado y financiado mediante peajes, las uniones transitorias Cartellone–Constructora San José, Laugero–Green–Corporación del Sur, CPC S.A. e IEB Construcciones–Trading MRG mantienen sus ofertas en pie, mientras que la firma Ceosa decidió bajarse del concurso antes de la presentación definitiva.

El interés sobre este corredor clave, que une el centro del país con los puertos del Pacífico, creció exponencialmente debido a su rol estratégico para el futuro de la minería regional. Grandes proyectos cupríferos analizan la Ruta 7 como una de las principales alternativas logísticas para exportar su producción. Un ejemplo concreto es el yacimiento PSJ Cobre Mendocino, que ya cuenta con la aprobación del RIGI y prevé iniciar su construcción en 2027 para producir unas 40.000 toneladas anuales de cobre fino a partir de 2029.

La compañía evalúa si la salida de sus concentrados se realizará hacia los puertos chilenos o a través del Atlántico, una definición que también siguen de cerca otras iniciativas de cobre en Mendoza y San Juan para planificar sus cadenas de suministro.

La empresa que resulte adjudicataria tendrá a su cargo la operación, el mantenimiento y la explotación de la ruta por un plazo mínimo de 20 años sin recibir aportes del Estado nacional. El plan de obras estipula que durante el primer año se realizarán trabajos urgentes de bacheo, reparación de deformaciones y puesta en valor general, para luego avanzar con la reconstrucción y repavimentación de diversos sectores sin alterar la traza actual.

Para asegurar el recupero de la inversión, el proyecto contempla la modernización del sistema de cobro mediante la modalidad Free Flow (pago electrónico) y la incorporación de nuevas estaciones de peaje en la Variante Palmira y en la zona de Potrerillos o Uspallata, que se sumarán a las cabinas ya activas en La Paz y Las Cuevas.