La Comisión Administradora del acuerdo se reunió el martes en la tarde en Buenos Aires para reactivar el Tratado Minero binaciona y de esa forma dieron el inicio para avanzar en mecanismos relacionados con aduanas, fiscales y otros, que faciliten el desarrollo de emprendimientos de frontera. Se trata de un paso seguido de cerca por el proyecto sanjuanino Vicuña ,y con potencial impacto también para iniciativas como El Pachón y Los Azules.
La información fue brindada por la cancillería chilena, ya que desde Argentina no se emitió ningún comunicado. La XIX Reunión Ordinaria fue encabezada por el secretario de Minería de Argentina, Luis Lucero, junto al subsecretario de Minería de Chile, Álvaro González, y el subsecretario de Relaciones Exteriores chileno, Patricio Torres.
Desde el Gobierno chileno destacaron que se trató de la primera sesión de la actual administración y remarcaron la decisión de fortalecer el trabajo conjunto en materia minera. Ahora, la próxima reunión estimada se dará en la última semana de agosto, en Chile.
De que se habló
Según pudo saber Tiempo de San Juan en la reunión se repasó el estado de los protocolos específicos vigentes para proyectos mineros y también de las solicitudes que se encuentran en análisis.
Entre los primeros figuran los sanjuaninos Los Azules y El Pachón, mientras que el proyecto integrado Vicuña espera la aprobación de un protocolo específico que le permita operar como una única unidad entre Argentina y Chile.
Además, las fuentes informaron que participaron representantes de los proyectos mineros sanjuaninos vinculados al Tratado, quienes presentaron informes sobre el avance de cada iniciativa y expusieron las necesidades operativas de cara a las próximas etapas de desarrollo.
Durante el encuentro, las autoridades también revisaron distintos aspectos vinculados al desarrollo de la actividad, entre ellos la promoción de proyectos binacionales, la infraestructura necesaria para acompañarlos, la transferencia de conocimiento y el apoyo logístico para facilitar las operaciones en la cordillera.
Además, analizaron mecanismos para aprovechar de manera conjunta los recursos minerales ubicados en las zonas fronterizas y avanzar en medidas que simplifiquen el desarrollo de la industria en ambos territorios.
"Tenemos una oportunidad única en la que podemos sacar grandes ventajas para nuestras economías. Contamos con una extensa frontera compartida con importantes yacimientos para exportar hacia otros mercados elementos esenciales que el mundo necesita hoy producto del avance en la tecnología", afirmó el subsecretario de Relaciones Exteriores de Chile, Patricio Torres.
Las autoridades también coincidieron en que la creciente demanda mundial de minerales estratégicos exige una mayor coordinación entre ambos países para responder con mayor eficiencia a los desafíos que plantea el desarrollo de la industria minera.
El impacto para San Juan
El Tratado de Integración y Complementación Minera entre Argentina y Chile fue firmado en 1997 y lleva casi tres décadas funcionando como el marco jurídico que permite facilitar la operación de proyectos ubicados sobre la cordillera compartida, mediante protocolos específicos que regulan aspectos operativos, logísticos y aduaneros.
Para San Juan, la reactivación de este espacio institucional resulta especialmente relevante por el avance del megaproyecto Vicuña, desarrollado por Lundin Mining y BHP, que integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol.
Como publicó Tiempo de San Juan, la empresa solicitó a las autoridades del Tratado un protocolo específico para el proyecto integrado, con el objetivo de que ambos yacimientos puedan operar como una única unidad. Esto permitiría agilizar la circulación de personal, equipos e insumos entre Argentina y Chile, un aspecto clave para el desarrollo del proyecto.
Además de Vicuña, otros emprendimientos de gran escala como El Pachón y Los Azules cuentan con protocolos vinculados al Tratado, por lo que también podrían beneficiarse de los avances que surjan del trabajo de la Comisión Administradora.
No obstante, el esquema también genera preocupación entre algunos proveedores mineros sanjuaninos. Desde la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (CAPRIMSA) vienen advirtiendo que las diferencias de costos entre ambos países —que, según sostienen, alcanzan entre el 40% y el 50% en algunos servicios— podrían colocar en desventaja a las empresas argentinas si no se corrigen las asimetrías tributarias y de competitividad.