De acuerdo con un informe publicado por el diario chileno La Tercera, Chile busca recuperar el liderazgo mundial en la producción de cobre con un plan que apunta a alcanzar los 6 millones de toneladas anuales hacia 2033. Y esa estrategia incluye un tema que incluye a San Juan: la reactivación del Tratado de Integración Minera con Argentina.
Después de varios años de caída en los niveles de extracción y de perder participación en el mercado internacional, el nuevo gobierno de fijó un objetivo ambicioso de producir mas cobre en siete años.
La meta supone recuperar el nivel histórico que el país rozó en 2018, cuando produjo 5,8 millones de toneladas. Sin embargo, en 2023 esa cifra descendió hasta 5,2 millones, el volumen más bajo de los últimos años.
La pérdida de competitividad también se reflejó en el mercado global. Mientras en 2011 Chile concentraba cerca del 34% de la producción mundial de cobre, actualmente su participación ronda el 24%, con un fuerte crecimiento de competidores como Perú y la República Democrática del Congo.
El tratado con Argentina vuelve a escena
Uno de los aspectos que más interés genera para San Juan es que el gobierno chileno volvió a incluir la integración minera con Argentina como uno de los ejes de su estrategia. De acuerdo con el Plan de Gobierno para la Minería 2026-2030, impulsado por la administración del presidente José Antonio Kast, la política minera descansará sobre tres pilares: mayor certeza jurídica para las inversiones, modernización regulatoria y fortalecimiento institucional.
En ese marco, el subsecretario de Minería, Álvaro González, confirmó que Chile reactivó el Tratado de Integración Minera con Argentina con el objetivo de facilitar el desarrollo de proyectos ubicados en la frontera y fortalecer la cooperación binacional.
La definición adquiere especial relevancia para San Juan, donde se concentran algunos de los proyectos cupríferos más importantes de la cordillera, varios de ellos con infraestructura o potencial de desarrollo compartido con Chile.
La apuesta está en la mediana minería
El plan chileno no solo apunta a los grandes yacimientos. Según especialistas citados por La Tercera, buena parte del crecimiento esperado provendrá de la mediana minería, un segmento que podría incrementar su producción alrededor de un 40% hacia 2030, incorporando unas 300.000 toneladas adicionales de cobre. Para lograrlo, la estrategia contempla una fuerte incorporación de tecnología, con inteligencia artificial, automatización, robótica y operación remota de equipos, además de una mayor capacitación de los trabajadores y una planificación más eficiente de los proyectos.
Desde la Empresa Nacional de Minería (ENAMI) sintetizaron el objetivo con una consigna: "más mineros, más mineral y más procesamiento", buscando fortalecer a los pequeños y medianos productores en un contexto de costos crecientes.