Fredonia Mining dio un paso clave en el desarrollo de su proyecto insignia El Dorado-Monserrat, ubicado en la provincia de Santa Cruz, tras completar aproximadamente 3.500 metros de perforación. Esta tarea forma parte de un ambicioso programa de relleno que busca mejorar la precisión y confianza geológica sobre el recurso mineral existente. En paralelo, la compañía ya comenzó a procesar los primeros resultados analíticos provenientes del laboratorio.
Los trabajos actuales integran una campaña global de 10.000 metros anunciada para este año, diseñada con el doble propósito de expandir y reclasificar los recursos minerales y explorar nuevas zonas con potencial de oro y plata dentro del distrito. Las perforaciones de relleno se concentran en sectores específicos para robustecer la densidad de la información geológica, mientras se evalúan blancos periféricos que permitan ampliar la base mineralizada del proyecto de acuerdo a los plazos previstos.
En el aspecto corporativo y técnico, la empresa avanza firmemente en los estudios de la Evaluación Económica Preliminar. Este análisis resulta fundamental para establecer los parámetros técnicos y comerciales que determinarán la factibilidad de una futura explotación minera en la zona.
La estrategia de crecimiento de Fredonia también se reflejó en la consolidación de su superficie en el Macizo del Deseado. A través de la adquisición de nuevas propiedades, la firma expandió el distrito El Dorado-Monserrat hasta alcanzar las 33.500 hectáreas, logrando unificar corredores mineralizados estratégicos. Este despliegue territorial coincide con una reestructuración de su directorio, orientada a apuntalar la transición de la compañía desde la exploración hacia una fase de desarrollo productivo.
El yacimiento se encuentra a solo 17 kilómetros de Cerro Vanguardia, una de las minas metalíferas más importantes del país, lo que potencia las expectativas de la operadora para reducir el riesgo geológico y actualizar su estimación de recursos de cara a las próximas etapas.