Adolfo Ibaceta: del "nunca fui antiminero" al reclamo para que Calingasta no repita la historia de Iglesia

El presidente de CASEMICA reclamó reglas para que el desarrollo minero deje valor en el departamento. Defendió la ley de Desarrollo Local, pidió acelerar permisos para Los Azules y cuestionó la falta de planificación territorial.

Jueves, 02 de julio de 2026 a las 16:50

"No queremos que Calingasta termine como Iglesia". Esa fue una de las definiciones más fuertes que dejó Adolfo Ibaceta, presidente de la Cámara de Servicios Mineros de Calingasta (CASEMICA), al analizar el presente y el futuro del departamento frente al desembarco de los grandes proyectos de cobre.

Para el dirigente, la llegada de inversiones como Los Azules representa una oportunidad histórica, aunque advirtió que el crecimiento solo tendrá sentido si deja trabajo, empresas fortalecidas e infraestructura para los calingastinos. "No queremos que pasen 20 o 30 años de minería y que el pueblo siga igual", resumió.

En diálogo con Código Minero, el programa de minería de Tiempo Streaming, Ibaceta sostuvo que Calingasta ya comenzó a experimentar los efectos de la actividad. Según explicó, durante la última temporada más de 700 vecinos trabajaron en distintos proyectos mineros entre empleos directos, contratistas y subcontratistas.

"Les cambió la vida a muchos calingastinos", afirmó. Sin embargo, insistió en que el desafío ahora pasa por preparar a la comunidad para una minería de gran escala, con mayor capacitación laboral y empresas capaces de competir por contratos de mayor envergadura.

En ese sentido, respaldó la ley de Desarrollo Local que se aprobó este jueves en Diputados. Si bien reconoció que la norma no impedirá que compañías extranjeras ganen licitaciones, consideró que permitirá dar mayor transparencia al proceso.

"Lo más importante es que vamos a poder participar del seguimiento de las licitaciones y saber por qué una empresa gana y otra no". Actualmente, explicó, muchas de las convocatorias vinculadas a Los Azules se realizan a través de consultoras internacionales, una modalidad que, a su entender, deja en desventaja a las pequeñas y medianas empresas sanjuaninas.

El reclamo por Los Azules

Otro de los pedidos que planteó Ibaceta fue que la Provincia avance con la concesión de agua para Los Azules. A su entender, demorar esa autorización contradice el discurso oficial de impulsar la minería como motor económico.

"Si invitamos a invertir en San Juan, después no podemos frenar los proyectos con trámites que impiden seguir avanzando".

Según explicó, desde la empresa ya les adelantaron el plan de obras previsto para los próximos años, incluyendo la construcción del camino y otras tareas que comenzarán a licitarse próximamente.

La minería y el turismo en Calingasta ¿pueden coexistir? 

Ibaceta también rechazó la histórica dicotomía entre minería y turismo, aunque aclaró que esa convivencia solo será posible si existe planificación. En ese punto volvió a reclamar un ordenamiento territorial para Calingasta que defina zonas industriales, circuitos turísticos y vías específicas para el transporte pesado antes de que comiencen las operaciones de gran escala.

"Tenemos una sola ruta y no podemos esperar a que circulen cien camiones por día para empezar a discutir cómo organizar el departamento", ejemplificó.

Incluso recordó las resistencias que generó el tránsito vinculado al proyecto Gualcamayo y advirtió que la logística de Los Azules será muy superior.

De la consulta popular al apoyo a la minería

Durante la entrevista también repasó uno de los episodios más recordados de su paso por la Intendencia de Calingasta: cuando impulsó una consulta popular para conocer la postura de los vecinos sobre la minería. Lejos de considerar que cambió de posición, aseguró que su mirada sigue siendo la misma.

"Nunca fui antiminero. Lo que quería era que la comunidad opinara sobre una actividad que en ese momento desconocíamos"

Hoy considera que la sociedad cuenta con mucha más información y entiende que la minería puede desarrollarse respetando los controles ambientales y el uso responsable del agua.

El impacto del freno de Hualilán y ¿una posible candiatura?

Ibaceta también reconoció que el freno de actividades en Hualilán tomó por sorpresa a los proveedores locales y afectó a unas 50 familias que trabajaban de manera indirecta para el proyecto. En contraste, aseguró que Casposo mantiene su ritmo de trabajo e incluso continúa incorporando personal y articulando capacitaciones con instituciones educativas.

Sobre el final de la entrevista dejó abierta otra puerta: la política. Aunque negó tener una candidatura definida, tampoco descartó competir por la Intendencia de Calingasta en el futuro.

"No he descartado nada", respondió, aunque aclaró que antes será necesario conocer cuál será el sistema electoral con el que se votará en la provincia.

Mirá la entrevista completa acá: