Las autoridades a cargo del Sistema Integrado Cristo Redentor dispusieron la interrupción total y preventiva del tránsito internacional a partir de la tarde del jueves 9 de julio. La medida fue adoptada de manera coordinada entre los representantes de ambos países debido a los informes de vialidad que anticiparon el ingreso de un frente de inestabilidad con precipitaciones en la alta cordillera, un escenario que anuló por completo las garantías para una circulación segura en la zona.
El corte de barreras comenzó formalmente en la localidad chilena de Guardia Vieja a las 17 horas, continuó en el puesto aduanero argentino de Uspallata a las 18, y culminó con el cierre definitivo del Túnel Internacional a las 19 de Chile y 20 de Argentina.
Desde la Dirección Nacional de Asuntos Técnicos de Frontera recordaron la obligatoriedad de que los usuarios suspendan los ascensos, reprogramen sus itinerarios y realicen un seguimiento riguroso del estado del tiempo mediante las cuentas oficiales antes de aventurarse hacia el límite fronterizo.
Qué ocurrirá con el Paso a Chile
Ante este panorama, la gran incógnita del sector logístico y turístico radica en cuándo podrá restablecerse el paso de vehículos, una definición que dependerá estrictamente de la evolución climática.
Al respecto, las proyecciones a mediano y largo plazo del Servicio Meteorológico Nacional indicaron que la ventana de reapertura no será inmediata.
El organismo emitió alertas por nevadas intensas y persistentes en la cordillera que podrían dejar acumulados importantes de nieve, acompañadas por ráfagas de viento intenso que amenazan con generar el temido fenómeno de viento blanco, reduciendo drásticamente la visibilidad. Aunque los registros iniciales en la estación de Uspallata mostraron una tarde agradable con 17° y viento en calma, el panorama en las alturas es radicalmente opuesto.
Los datos oficiales para los próximos siete días detallaron que la alta montaña enfrentará un período continuo de frío extremo, con temperaturas máximas que prácticamente no superarán el umbral del cero. Las previsiones indicaron que el viernes transcurrirá con una mínima de -3° y una máxima de -1°, mientras que el fin de semana consolidará el ingreso de la masa de aire polar, con marcas térmicas mínimas de hasta -8° y máximas de apenas -2° y -1° bajo cielos mayormente cubiertos.
Esta tendencia invernal severa persistirá durante el inicio de la semana siguiente, previéndose marcas extremas de -6° de mínima y -2° de máxima para el lunes, y de -7° y -2° para el martes.
Recién hacia el miércoles se espera una leve mejoría en los indicadores, con una máxima estimada en 1° positivo y una mínima de -5°.
Las autoridades viales de ambas naciones ratificaron que, con este panorama de congelamiento, acumulación de nieve en la calzada y nula visibilidad, el corredor permanecerá inhabilitado de forma preventiva y se mantendrá bajo estricto monitoreo diario hasta que se logre despejar la ruta y garantizar la seguridad de los transportistas y particulares.