Alfredo Cornejo acompañó a Diego Santilli en su asunción como nuevo jefe de Gabinete de Ministros de la Nación. Tras tres meses de marcadas tensiones políticas que derivaron en la salida de Manuel Adorni, el martes se formalizó el recambio en una ceremonia de jura encabezada por el presidente Javier Milei en la Casa Rosada.
Antes de prestar el juramento oficial, Santilli desplegó una intensa actividad destinada a escenificar gobernabilidad y coordinar el trabajo de cara al futuro inmediato. El nuevo jefe de Gabinete mantuvo reuniones bilaterales con Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Marcelo Orrego (San Juan), para luego compartir una fotografía institucional que retrató el volumen político de la jornada.
De ese encuentro previo participaron el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, y los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Martín Llaryora (Córdoba), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Alberto Weretilneck (Río Negro), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Rolando Figueroa (Neuquén).
Al ingresar al recinto principal de la Casa Rosada para el acto central, se sumaron al esquema de apoyo federal el chaqueño Leandro Zdero y Cornejo.
El contundente mensaje de Cornejo
Más allá del acompañamiento protocolar en el salón de jura, el mandatario mendocino fue un paso más allá y explicitó un alineamiento político contundente a través de sus canales oficiales.
En sus declaraciones, Cornejo no ocultó sus expectativas positivas respecto a las condiciones técnicas y de diálogo del flamante ministro coordinador.
"En esta nueva etapa como jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, le deseo éxitos a Diego Santilli", manifestó el gobernador a través de una publicación que acompañó con una captura del anuncio.
Lejos de quedar en una simple cortesía formal, el jefe del Ejecutivo mendocino completó su fuerte espaldarazo afirmando: “Tiene las capacidades y herramientas necesarias para seguir trabajando por una Argentina con más desarrollo y oportunidades“.
Con este movimiento, Mendoza vuelve a exhibir su vocación de tender puentes institucionales en un escenario nacional complejo, apostando a que la llegada de Santilli dinamice la relación y agilice las políticas conjuntas entre la Casa Rosada y los distritos del interior del país.