El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un financiamiento de US$ 150 millones destinado a fortalecer la seguridad hídrica, optimizar los sistemas de agua potable y saneamiento, y apuntalar el desarrollo productivo y agropecuario de Mendoza.
La histórica operación no solo beneficiará de forma directa e indirecta a más de 1.600.000 personas, sino que además inaugura formalmente una nueva Línea de Crédito Condicional del BID orientada a la seguridad hídrica de las provincias argentinas, la cual contempla un fondo total de US$ 1.000 millones.
Este desembolso millonario se acopla a un plan de inversión más amplio que la provincia viene ejecutando en la materia, donde ya se computan más de US$ 75 millones obtenidos a través de la Corporación Andina de Fomento (CAF), sumados a los proyectos locales que los operadores municipales de Luján de Cuyo, Maipú y San Carlos financian con fondos del resarcimiento.
El valor del agua de reúso en el agro
Más allá del beneficio directo en los hogares, la iniciativa guarda un componente vital para la matriz económica local: el fortalecimiento de la actividad agropecuaria.
A partir de las mejoras en el tratamiento de efluentes, la provincia garantizará la disponibilidad continua de agua de reúso (aguas grises recicladas bajo estrictos estándares de calidad) para sostener el riego de aproximadamente 7.000 hectáreas que hoy se encuentran en producción. En un contexto de sequía consolidada, asegurar este recurso es clave para la competitividad y sostenibilidad del oasis productivo.
Finalmente, el programa contempla una partida para el fortalecimiento institucional y la modernización operativa de Agua y Saneamiento Mendoza (AySAM), buscando dotar a la empresa estatal de mejores herramientas de gobernanza, digitalización y gestión de los recursos de cara a las próximas décadas.