Detalles de la inflación en Mendoza: rubros congelados y tarifas que desarman los bolsillos

La provincia logró posicionarse por debajo de la media nacional y del promedio de Cuyo en la evolución general de precios, aunque el rubro de los servicios básicos duplicó el índice local.

Viernes, 12 de junio de 2026 a las 12:58
La inflación en Mendoza estuvo por debajo de la media nacional.

El panorama inflacionario del mes de mayo dejó una paradoja llamativa en la provincia de Mendoza. Según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) a nivel nacional registró una variación mensual del 2,1%, idéntica cifra a la que promedió la región de Cuyo en su conjunto.

En este escenario, la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas provincial (DEIE) reportó que el Gran Mendoza se ubicó por debajo de ambas referencias al anotar una suba general del 1,9%.

Sin embargo, detrás de este aparente alivio en la desaceleración del indicador general, el comportamiento de los precios hacia el interior de la provincia reflejó una brecha extrema entre sectores, caracterizada por la quietud absoluta de algunos rubros y la aceleración violenta de otros.

El golpe de las tarifas en el bolsillo de los mendocinos

La comparación con las provincias vecinas permite entender cómo Mendoza influyó en el promedio del territorio cuyano en un mes de marcadas diferencias.

El territorio de San Luis se consolidó como el límite inferior de la región al registrar una fuerte desaceleración que dejó su inflación mensual en apenas el 1,4%. Para que el promedio final de Cuyo trepara hasta equiparar el 2,1% nacional, el peso de otras variaciones fue determinante, pero en el caso específico de Mendoza el fenómeno se dio por un marcado desequilibrio interno.

El capítulo de vivienda y servicios básicos en las familias mendocinas se disparó un preocupante 4%, una cifra que duplica la inflación general de la provincia y que expone el fuerte impacto que tuvieron las boletas de luz, gas y agua durante el quinto mes del año.

Este salto en las tarifas de los hogares, que desarma los bolsillos de los sectores asalariados, contrastó de manera absoluta con otros rubros de consumo masivo que ayudaron a traccionar el índice general hacia la baja.

El ejemplo más extremo se vivió en el sector de la indumentaria, donde el rubro de indumentaria y calzado registró una variación del 0,0% en las góndolas mendocinas, manteniéndose completamente congelado respecto al mes anterior.

La consecuencia directa de esta disparidad de precios golpeó con dureza los indicadores sociales de la provincia al encarecer el acceso a las condiciones mínimas de subsistencia.

De acuerdo con el reporte oficial de la canasta básica mendocina, un adulto equivalente requirió 187.244,76 pesos para cubrir sus necesidades alimentarias básicas y 447.514,98 pesos para no quedar bajo la línea de la pobreza.

Al trasladar estos valores a la realidad de un hogar tipo dos, compuesto por cuatro integrantes, las cifras se vuelven alarmantes para el presupuesto promedio de la provincia.

Una familia mendocina necesitó en mayo 578.586,31 pesos para cubrir la Canasta Básica Alimentaria y evitar la indigencia, mientras que el piso para no ser considerado pobre trepó de manera drástica hasta los 1.382.821,28 pesos.