La histórica decisión de Francia de consagrar por ley el derecho a una muerte digna mediante la eutanasia y el suicidio asistido generó un inmediato impacto en Mendoza.
A través de las redes sociales, el gobernador Alfredo Cornejo y dos de sus ministros -Rodolfo Montero y Jimena Latorre- salieron públicamente a pedir que la Argentina retome urgentemente esta discusión legislativa en base a los principios de libertad individual y autonomía.
El debate no es ajeno a la provincia ya que Latorre y Cornejo encabezaron -en 2021- en reclamo en el Congreso a partir de la conmovedora y pública batalla que dio el abogado mendocino Daniel Ostropolsky, quien padecía una enfermedad terminal e incurable.
Un reclamo de salud pública
El ministro de Salud de la provincia, Rodolfo Montero, fue categórico al analizar el paso dado por el país europeo, calificándolo como un debate civilizatorio que pone en el centro la libertad individual y el fin del sufrimiento. Montero remarcó que la Argentina debe avanzar decididamente en el mismo sentido que Francia.
"Garantizar una muerte digna no es promover la muerte; es humanizar el final de la vida cuando la medicina ya no puede curar y solo queda el dolor irreversible", argumentó el titular de la cartera sanitaria mendocina.
El ministro recordó que, tiempo atrás, el actual mandatario provincial trabajó en un proyecto de ley en el Congreso de la Nación basándose de forma directa en el doloroso y movilizante caso de Ostropolsky.
La deuda legislativa y el legado de Ostropolsky
Por su parte, Jimena Latorre se sumó al reclamo sosteniendo que no existe libertad más elemental que la de decidir sobre la propia vida, tanto en el cómo vivirla como en el cómo dejar de hacerlo. La funcionaria advirtió que, actualmente, solo Uruguay cuenta con una legislación reciente sobre la materia, por lo que Argentina se debe -y le debe a sus ciudadanos- ese debate acorde a los principios constitucionales.
Latorre trajo a la memoria las emotivas y últimas palabras públicas del letrado mendocino antes de su fallecimiento, quien pedía que la sociedad argentina legalizara el ejercicio del derecho inalienable a terminar con una existencia atroz e innecesaria frente a patologías irreversibles.
El propio Alfredo Cornejo se acopló a la reinstalación de la agenda recordando aquel proyecto que impulsaron en 2021 junto a Latorre y Ostropolsky con el espíritu de reconocer el derecho a decidir sobre el final de la vida en situaciones de sufrimiento extremo.
El mandatario provincial expresó su deseo de que el espejo francés contribuya a que en nuestro país se pueda discutir este tema con responsabilidad, respeto y sin prejuicios, ubicando la dignidad y la autonomía de las personas en el centro de la escena política.