Alfredo Cornejo se vio obligado a enviar una carta formal al embajador de Francia en Argentina, Romain Nadal en un intento de desactivar un grave conflicto diplomático. En el escrito, el gobernador mendocino En el escrito, el gobernador se despegó de las declaraciones de su vicegobernadora Hebe Casado, quien había encendido la polémica con dichos de carácter discriminatorio contra el Seleccionado galo.
El núcleo político del documento radica en la decisión de Cornejo de trazar un límite ético y diplomático, despegando la identidad de la provincia y la línea de su gestión de lo que definió como posturas meramente individuales:
"Las expresiones individuales y de carácter personal que no reflejan el respeto universal a la diversidad, de ninguna manera representan el sentir de la comunidad mendocina ni la política de integración de este territorio, ni mucho menos del Gobierno que me toca conducir", expresó de manera tajante el mandatario mendocino.
Asimismo, Cornejo enfatizó que Mendoza mantiene una histórica tradición de apertura, "que celebra la riqueza de la convivencia cultural y rechaza plenamente toda manifestación de carácter discriminatorio", en un claro intento por neutralizar el costo político que las expresiones de Casado generaron en el plano internacional.
Con miras a salvaguardar los importantes lazos económicos, académicos y culturales que unen a Mendoza con el país europeo, el gobernador ratificó ante Nadal la total disposición de su gestión para continuar coordinando canales de trabajo conjunto.
Al cierre de la misiva, además de evocar los valores universales de "libertad, igualdad y fraternidad", Cornejo renovó sus lazos de cooperación y le transmitió al embajador el testimonio de su afecto personal para dar por superado el incidente diplomático.
El origen del conflicto: del "folklore" mundialista a la denuncia penal
La reacción del gobernador busca contener una crisis que ya traspasó lo discursivo para convertirse en un frente judicial y diplomático para la provincia. El conflicto se desencadenó el pasado 4 de julio, durante el partido de octavos de final del Mundial 2026 entre Francia y Paraguay.
En ese contexto, la vicegobernadora publicó un mensaje en su cuenta de la plataforma X en el que calificó al seleccionado europeo como "el equipo africano flojo de modales" y apuntó directamente contra su capitán, Kylian Mbappé.
La respuesta de la diplomacia francesa no tardó en llegar. El embajador de Francia en Argentina, Romain Nadal, confirmó la decisión de declarar "persona no grata" a la vicegobernadora en el ámbito de sus actividades oficiales.
Esta medida, de carácter estrictamente político y protocolar, prohíbe a la funcionaria asistir a eventos de la embajada e impide que diplomáticos de ese país mantengan reuniones bilaterales de cooperación institucional en las que ella participe. Nadal fue tajante al respecto: "El racismo no es una opinión, es un delito".
Por su parte, Casado rechazó las acusaciones argumentando que sus expresiones se encuadraban dentro del "folklore futbolero" de un torneo internacional, asegurando que no existió ninguna intención discriminatoria y cuestionando la interpretación de sus críticos.
Sin embargo, la polémica escaló al plano judicial mendocino. El abogado Alfredo Guevara Escayola presentó una denuncia penal ante el Procurador General de la provincia contra Casado por la presunta violación del artículo 3 de la Ley Nacional Antidiscriminatoria (Ley 23.592).
La presentación, que solicita la intervención del Tribunal de Enjuiciamiento y de la Cámara de Senadores de Mendoza previo a un eventual juicio, remarca que los dichos no pueden tomarse como una simple opinión personal debido al rol institucional de Casado como la segunda autoridad de la provincia.