Kaboom: exquisito vuelo artístico entre música, fuego y un volver a empezar

El jueves 16 de julio se presenta una impactante propuesta 360° que fusiona acrobacia aérea, música en vivo y un ritual de fuego. Creado por talentos locales con proyección internacional, el show desafía los formatos convencionales que impactará en la noche sanjuanina.

Sabado, 11 de julio de 2026 a las 20:14

La escena artística local se prepara para recibir una propuesta que promete romper con los moldes tradicionales del entretenimiento. El próximo jueves 16 de julio, a las 22:00 horas, Ancestral se vestirá de anfitrión de Kaboom, una experiencia escénica e interdisciplinaria de alto impacto visual y sensorial que combina música en vivo, fuego, agua y acrobacia aérea en un formato pensado para todo público.

La génesis de este proyecto tiene un fuerte anclaje en el cruce de caminos y las vivencias internacionales de sus creadores, quienes decidieron volcar todo ese bagaje en la tierra que los vio nacer. Tras haber residido en Marruecos durante el año pasado, donde profundizó en la performance con fuego, el artista sanjuanino Matías Puig regresó a la provincia con la firme idea de activar una intervención en torno a este elemento. Lo que inicialmente se pensó como una acción solista acompañada por un tambor, decantó de forma natural en un sólido colectivo artístico netamente local al sumar a Amparo Carrizo (su pareja, a cargo de los aros y el vestuario), Julián Riveros (guitarra eléctrica) y Matías Coronado (percusión).

Al comenzar las jornadas de laboratorio y montaje, el potencial del ensamble superó las expectativas iniciales. La propuesta mutó de una intervención ráfaga a un show de 30 minutos ininterrumpidos con una fuerte impronta espacial. En ese sentido, Mati reconoció el peso de sus experiencias laborales de los últimos años con compañías de la envergadura de Fuerza Bruta y La Fura dels Baus: lenguajes escénicos no convencionales que disputan el espacio de manera tridimensional, eluden las salas tradicionales de teatro y buscan interpelar al espectador desde diferentes ángulos.

"La idea es que la experiencia sea algo más sensorial y que cada espectador tenga esa libre interpretación de qué es lo que está sucediendo. Nosotros jugamos a que esto es un ritual. La gente está comiendo, está todo lindo en el bar y de repente se corta la música, se cortan las luces... y aparecemos desde la oscuridad", adelantó Puig sobre la mística que envolverá la presentación.

A nivel dramatúrgico, el show opera bajo una potente línea metafórica ligada a la transmutación. Los personajes se configuran como entidades que emergen de las sombras con una misión colectiva clara: absorber las cargas negativas de los presentes -la bronca, la envidia, la tristeza, etc- para quemarlas, limpiarlas y habilitar un “volver a empezar”. Todo este entramado conceptual se despliega mediante una imponente destreza técnica que incluye acrobacia aérea en aro y aro con arnés, el uso dramático del fuego, y la incorporación del agua como un vector tanto visual como sonoro, apoyado en una banda sonora diseñada específicamente junto al estudio local Foals Music.

Desafiar los consumos culturales

Más allá del despliegue estético, Kaboom nace también como una respuesta proactiva a las problemáticas actuales que atraviesa el sector escénico respecto a la convocatoria de audiencias. Ante el cambio en los paradigmas de consumo de entretenimiento en la era de la inmediatez y el confort del hogar, el colectivo apuesta por salir a buscar al público a sus espacios de encuentro habituales.

"Está costando llevar gente al teatro por situaciones políticas y sociales. Por eso la idea era llevarlo a un lugar diferente. Vas a un bar, podés tomar una cerveza rica, comer algo con amigos, sucede el show y la noche sigue. Es cambiar un poco el paradigma de lo que es ir a ver un show escénico", reflexionó el director y performer. La propuesta encontró un eco inmediato en los dueños de Ancestral, espacio que cedió sus instalaciones para las instancias de ensayo y montaje de una puesta en escena y diseño sonoro que serán completamente en 360 grados, con un escenario central donde los actores interactuarán de forma constante con los asistentes.

La cita del próximo jueves se perfila, sin duda alguna, como una de las apuestas multidisciplinarias más enérgicas de la temporada invernal sanjuanina: media hora de alta intensidad, ritmo y fuego ritual para sacudir la rutina y apostar por la producción local.