El protagonismo que ocupa la tecnología en la vida diaria es cada vez mayor, especialmente con los dispositivos móviles. Sin embargo, su uso excesivo puede derivar en malos hábitos posturales que generan una serie de nuevas dolencias. Los especialistas afirman que la mayoría de los problemas actuales de columna y contracturas cervicales en los más jóvenes, se deben al tiempo que pasan frente a computadoras, pero también tablets, smartphones y similares. Cervicalgia, contractura muscular, tendinitis del túnel carpiano y trastornos circulatorios en las piernas son algunas de las patologías 3.0.
Las lesiones musculares por el mal uso del celular
Cuello de Whatsapp y pulgar atascado
Actualmente, las personas pasan entre 2 y 4 horas por día con la cabeza inclinada mirando la pantalla del celular, dando lugar al llamado “cuello de WhatsApp”. Esta dolencia se caracteriza por generar dolor debajo de la nuca y en la cervical, y puede causar desórdenes musculoarticulares leves, pero molestos. Los largos períodos escribiendo mensajes también pueden generar el famoso "pulgar atascado", que provoca lesiones en los dedos debido al uso progresivo de las articulaciones del pulgar hacia la cara interna de la mano.
Poca actividad física y sedentarismo
Si bien el uso desmedido de los dispositivos funciona como el disparador principal de este tipo de patologías, el sedentarismo y la inactividad también se presentan como una problemática del nuevo siglo. Las horas que se pasan frente a la pantalla, tanto en el trabajo como en el hogar, en sumatoria con las malas posturas y la falta de actividad física, agravan la situación. En consecuencia, el cuello, la espalda y los hombros sufren aún más. Primero, porque el cuerpo debe hacer mucho esfuerzo para mantener estas posiciones antinaturales, y en segundo lugar, porque al no movilizar los músculos con el correr del tiempo, los grupos musculares pierden fuerza y se debilitan considerablemente. "De esta manera, al exigir ciertos músculos se generan tensiones que provocan dolor y sensación de cansancio", explica Diego Castagnaro, director de la carrera de Kinesiología de Fundación Barceló.
Fuente: Crónica