Textos para escuelas militares omiten dictadura, torturas y asesinatos

El matutino brasileño Folha de Sao Paulo, denuncia tras una investigación de los principales libros que se emplean en las escuelas militares del Brasil.
Martes, 12 de febrero de 2013 a las 17:06
Los libros eliminan totalmente referencia alguna a que hubiera habido torturas o asesinatos y afirma que quienes llevaron adelante el golpe de Estado de 1964 contra el presidente Joao Goulart fueron “grupos moderados que respetaron la ley y el orden”.















La Biblioteca del Ejército, edita la colección Marechal Trompowsky, que es de rigor para los cadetes de las escuelas militares brasileñas, y donde aparecen las citadas afirmaciones. Los libros de historia contemporánea no mencionan en lugar alguno que haya habido desaparecidos en Brasil, durante la dictadura que se extendió entre 1964 y 1985.















Crisis educativa en medio del Carnaval















El mundo bien puede creer que cuando en Brasil es carnaval todo lo demás se detiene, pero ello parece no ser de recibo para la Comisión de la Verdad, creada por la presidenta Dilma Rousseff, que anunció una inmediata investigación de las denuncias periodísticas. En una primera declaración los portavoces aseguraron que de confirmarse, el tema será incluido en las “recomendaciones generales” de los cambios a efectuarse para evitar cualquier dictadura en el futuro, documento que será elevado al gobierno en 2014.















Las denuncias de Folha, apuntan a otra docena de episodios históricos brasileños recientes que han sido cambiado al antojo de los militares. Detalla que el libro “Historia del Brasil, Imperio y República”, asegura que Goulart no fue depuesto, sino que “abandonó el poder” en manos del general Castello Branco.















Otro ítem es el de la guerrilla de Araguaia (un foco de resistencia en la Amazonia en los 70´) donde hay 61 desapariciones denunciadas y ejecuciones sumarias. Los libros dicen que “los líderes guerrilleros lograron escapar”.















El ministerio de Educación y Cultura, declinó responsabilidad en el tema, alegando que los centros docentes militares son de responsabilidad del Ministerio de la Defensa. “No sabemos cómo funcionan las escuelas para oficiales, ni podemos interferir en ellas”, dijeron fuentes de la cartera de Educación.