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Un exdocente de la UNSJ fue asesinado en Madrid por un hombre que sospechaba que era el amante de su esposa

Facundo Rico tenía 37 años, era ingeniero y residía en el país europeo desde hacía una década. Recibió 13 puñaladas.

Jueves, 23 de julio de 2026 a las 07:53
Facundo Rico, el exdocente de la UNSJ asesinado en Madrid, en San Juan.

Facundo Rico, un ingeniero argentino de 37 años que se desempeñó como docente auxiliar en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), fue asesinado de 13 puñaladas en Madrid, España, país en el que residía. La investigación concluyó con una hipótesis que conmocionó al país europeo: el atacante habría creído, erróneamente, que la víctima era el amante de su esposa.

Rico residía en España desde hacía al menos diez años. Tras una primera etapa en la comunidad autónoma de Extremadura, se había radicado en Madrid, donde vivía desde hacía cuatro años en un departamento del barrio Las Tablas, en el distrito de Fuencarral.

Según su perfil profesional de LinkedIn, era ingeniero en Telecomunicaciones y desarrollaba su carrera en el sector de las energías renovables. Había trabajado en empresas vinculadas a la energía solar y eólica y, un mes antes del crimen, había comenzado un nuevo puesto como ingeniero de proyectos. Antes de emigrar, también había ejercido como docente auxiliar en la Universidad Nacional de San Juan.

El crimen salió a la luz luego de que un vecino alertara por un fuerte olor a un producto químico que provenía del departamento de Rico. Como nadie respondía a los llamados, Bomberos de Madrid ingresaron por una ventana y encontraron al ingeniero inconsciente, tendido en el suelo y con múltiples heridas de arma blanca.

Personal del servicio de emergencias intentó reanimarlo durante 45 minutos al constatar que se encontraba en paro cardiorrespiratorio, pero no logró salvarle la vida. La autopsia determinó posteriormente que había recibido 13 puñaladas en el abdomen, la espalda y la zona del omóplato.

Durante el operativo, los rescatistas manifestaron haber sentido un intenso ardor en los ojos, por lo que los investigadores determinaron que el agresor habría utilizado gas pimienta durante el ataque. Además, en la escena del crimen fue secuestrado un cuchillo de unos 20 centímetros, que sería el arma utilizada en el homicidio.

La investigación quedó a cargo del Grupo V de Homicidios de la Policía Nacional de España. De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, el principal sospechoso era un ingeniero español de 65 años identificado como A. J., cuya esposa, de 50 años, había manifestado su intención de separarse.

La principal hipótesis sostiene que el hombre desarrolló una obsesión por la supuesta existencia de un tercero en la relación y llegó a la conclusión de que Rico era el amante de su esposa porque ambos asistían al mismo gimnasio. Sin embargo, los investigadores descartaron que existiera algún vínculo sentimental entre la mujer y el ingeniero argentino.

Los pesquisas también creen que Rico conocía a su agresor, ya que no encontraron signos de que la puerta del departamento hubiera sido forzada. La sospecha es que ambos mantuvieron un enfrentamiento dentro de la vivienda que terminó con el ataque fatal.

Menos de 24 horas después del crimen, el presunto autor fue hallado muerto tras arrojarse al vacío en la zona conocida como Charco de la Olla. Con su fallecimiento, las autoridades españolas dieron por cerrada la investigación del caso.