Horas antes del fatal accidente aéreo que sacudió a Río de Janeiro este domingo, una fotografía comenzó a cobrar un significado inesperado. La imagen mostraba al youtuber argentino Gaspar Prim Díaz, más conocido como Gaspi, sentado sobre una reposera frente al mar, vestido de traje y con una expresión relajada. Nadie imaginaba que esa sería una de las últimas postales de su vida.
La foto fue compartida en Instagram por el productor y director argentino Lucas Vignale, quien también viajaba en uno de los helicópteros involucrados en la tragedia. Ambos fallecieron tras la colisión de dos aeronaves en la zona de Recreio dos Bandeirantes, un accidente que dejó un saldo total de seis muertos.
La publicación se viralizó rápidamente luego de conocerse la noticia. En la imagen, Gaspi aparece disfrutando de una jornada junto a la costa carioca, en un escenario que contrasta con el dramático desenlace ocurrido pocas horas más tarde.
Según los primeros reportes, el choque entre los helicópteros ocurrió cerca de las 9 de la mañana. Una de las aeronaves cayó sobre el estacionamiento de un concesionario automotor y explotó al impactar contra el suelo. Las llamas alcanzaron varios vehículos y generaron una enorme columna de humo visible desde distintos puntos de la ciudad.
Además de Gaspi y Vignale, en el helicóptero viajaban el cantante estadounidense Oliver Tree y otras personas vinculadas a la producción audiovisual. Las autoridades brasileñas continúan investigando las causas que provocaron la colisión.
La muerte de Gaspi generó una fuerte conmoción en Argentina. El creador de contenido se había convertido en una de las figuras más reconocidas de las redes sociales gracias a sus entrevistas callejeras, su estilo irreverente y una personalidad que dividía opiniones, pero que difícilmente pasaba desapercibida.
Con millones de seguidores en distintas plataformas, premios en el mundo del streaming y un reciente regreso a la exposición pública tras un período de alejamiento, Gaspi atravesaba una nueva etapa de su carrera. Por eso, aquella imagen frente al mar, publicada sin saber lo que ocurriría después, terminó convirtiéndose en una despedida involuntaria que hoy emociona a sus fanáticos.