La Justicia dictó sentencia en una de las causas más emblemáticas por la tragedia del ARA San Juan. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Río Gallegos condenó este martes al capitán de navío Claudio Javier Villamide a tres años de prisión de ejecución condicional por incumplimiento de los deberes de funcionario público y estrago culposo agravado por la muerte de los 44 tripulantes del submarino, hundido en noviembre de 2017 en el Atlántico Sur.
Villamide, quien estaba al frente de la Fuerza de Submarinos al momento del hecho, fue el único condenado. En cambio, el tribunal absolvió por unanimidad al contralmirante Luis Enrique López Mazzeo, excomandante de Alistamiento y Adiestramiento de la Armada, y a los capitanes Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa, quienes también llegaron al juicio como imputados.
La condena fue dictada por mayoría de los jueces Mario Reynaldi, Enrique Nicolás Baronetto y Luis Alberto Giménez. Al tratarse de una pena de ejecución condicional, Villamide no irá a prisión, aunque deberá cumplir reglas de conducta, entre ellas fijar domicilio, mantenerse a disposición de la Justicia y no cometer nuevos delitos. Los fundamentos de la sentencia serán dados a conocer el próximo 21 de agosto.
Durante sus últimas palabras antes del veredicto, Villamide sostuvo que era inocente y afirmó que nunca le explicaron qué conducta concreta motivó la acusación. También cuestionó el proceso judicial al señalar que, a su entender, "este es un juicio a la Armada" y que se buscó encontrar responsables sin conocerse con certeza las causas del hundimiento.
En la misma línea, López Mazzeo defendió el estado operativo del submarino y aseguró que la investigación se apoyó en inferencias y no en pruebas concluyentes. Por su parte, Correa afirmó que cumplió con todas las obligaciones que le imponía la reglamentación naval, mientras que Alonso recordó el acompañamiento brindado a las familias de los tripulantes durante los días posteriores a la desaparición del ARA San Juan.
El proceso judicial se centró exclusivamente en los oficiales que ocupaban cargos superiores al comandante del submarino, Pedro Martín Fernández, quien murió junto al resto de la tripulación. Quedaron fuera de este juicio el entonces jefe de la Armada, Marcelo Srur, y las autoridades políticas de la época, entre ellas el expresidente Mauricio Macri y el exministro de Defensa Oscar Aguad.